EL AMBITO ESCENICO ES EL LIVING DE LA CASA DE ANA Y OSVALDO.
MUEBLES CLASICOS, ADORNOS Y FOTOS DE LOS HIJOS DAN UN
CLIMA DE CUIDADO Y SOLEDAD DEL MATRIMONIO.
ES DE NOCHE. ANA, SOLA, TRABAJANDO CON UNA MAQUINA DE
TEJER. BOSTEZA, SE PARA, SE DESPEREZA, MIRA SU RELOJ,
DUDA DE QUE HACER, HASTA QUE SE VUELVE A SENTAR Y SIGUE
TEJIENDO. SE OYE RUIDO DE LA CERRADURA, SE ABRE LA PUERTA
Y ENTRA OSVALDO CON UN PAQUETE QUE DEJA, LO MAS DISIMULADAMENTE
POSIBLE, EN UN COSTADO. ANA LO MIRA SORPRENDIDA. OSVALDO
LLEVA UN TRAJE GRIS MUY USADO, EL CUELLO DE LA CAMISA
DESABROCHADO Y LA CORBATA FLOJA.
ANA : ¿Qué hacés, viejo?...
(OSVALDO SE ACERCA Y LE DA UN BESO) ¿Fuiste a jugar
al billar?... (OSVALDO NIEGA) Me hubieras llamado... Estaba...
aburrida, no sabía qué hacer, iba a ir a
visitar a la nena, pero después pensé que
en una de esas no tenías ganas de comer solo y...
bueno, al final me quedé. OSVALDO : ... No sabés lo que me pasó. ANA : ¿Un desalojo? OSVALDO : No... no... ANA : ¿Comiste?... Yo ya comí, tenía
hambre... OSVALDO : No, pero no tengo hambre. ANA : Te preparé una ensalada por las dudas... OSVALDO : No, te dije que no quiero comer... Dejame
contarte qué me pasó. ANA : Esperá, antes que me olvide, te llamó
el Secretario del Juzgado... Quería preguntarte
algo. ¿Te fuiste antes? OSVALDO : Siempre llama por pavadas... Sí,
me fuí antes... Justamente te quiero contar. ANA : Puede no ser una pavada... ¡Por eso
no me fuí! Como me dijo que no estabas, pensé
que ibas a llegar temprano. OSVALDO : (IMPACIENTE) ¡Ana, dejame contarte! ANA : ¡Bueno, no te pongas así!...
Encima que me quedo... OSVALDO : Perdoname, lo que pasa es que me sucedió
algo... no sé cómo llamarlo. ANA : ¿Bueno o malo?... (OSVALDO DUDA, SE
SONRIE) ¿Pero qué? ¡Decí! OSVALDO : No se... me parece que es algo fantástico,
pero... (PAUSA) ANA : Estaba en el Juzgado. Tres de la tarde. Al
Juez se le ocurrió, de golpe, poner todo al día
y estaba imposible... Gritos, nervios, papeles por todos
lados. Me empecé a sentir mal. ANA : ¿Te descompusiste? OSVALDO : No, no... pero empecé a sentirme
agobiado, harto. ¡Mal! ANA : ¿Y qué hiciste? OSVALDO : En un momento me paré, fuí
hasta la ventana y miré para afuera. ANA : ¿Y? OSVALDO : Un sol radiante, una tarde hermosa...
¿Sabés qué hice? ANA : ¿Qué? OSVALDO : Me fuí. Le dije a Echeverry que
me sentía mal y me fuí. ANA : ¡No! ¿En serio? (OSVALDO ASIENTE)
¿Y qué te dijo? OSVALDO : Me dijo: -¿Justo ahora, Vernet?-
entonces le contesté: - ¿Y qué quiere
que le haga? Me siento mal... ahora. ANA : ¿Y te fuiste? OSVALDO : Sí. ANA : ¿Cómo te animaste? OSVALDO : ¿Raro, no? El asunto es que me
animé... ¿Sabés qué? Para
mí, que fue el destino. ANA : ¿Por qué? OSVALDO : Seguro... Ahora vas a ver... Agarré
el coche y me fuí a Palermo... ANA : ¡Qué loco! ¿Estaba lindo? OSVALDO : Maravilloso. Me senté en un banco
del Rosedal y me puse a mirar los reflejos del sol en
el lago. Parecía un sueño. ANA : ¿Por qué no me viniste a buscar?
Me hubiera encantado estar con vos. Yo me pasé
la tarde entre el trabajo éste... (SEÑALA
LA MAQUINA) y acomodando lo que se me ocurría... OSVALDO : ¿No tenés que terminarlo
para pasado mañana? ANA : Sí, pero en todo caso llamaba a la
dueña de la boutique y le decía que... no
sé... cualquier excusa, pero me iba con vos seguro...
debía estar hermoso. ¿Hace cuánto
que no hacemos algo así? OSVALDO : Mucho. ¿No? ANA : ¡Muchísimo! Me podrías
haber llamado, aunque sea para preguntarme. OSVALDO : ... No se me ocurrió. ANA : Sos ¿Eh? Yo no vi el sol... ¿Y
estuviste hasta ahora ahí? OSVALDO : No... al ratito que estoy sentado como
hipnotizado, disfrutando de ese ensueño... (PAUSA) ANA : ¿Qué pasó? OSVALDO : ... En un momento miro para el costado
y veo, sentada en otro banco, una mujer que me mira y
me sonríe. (PAUSA) ANA : ¿La conocías? OSVALDO : No. ANA : Una busca. OSVALDO : No, no... Yo pensé: -¿Me
conocerá de algún lado?- Pero enseguida
me olvidé y seguí mirando el reflejo del
agua en las hojas de los árboles, en el pasto mojado... ANA : ¡Apareció el poeta! OSVALDO : Tendríamos que tener un jardín,
Ana. ANA : ¿Justo ahora? Mejor conformate con
las macetas del patio. ¿Y qué hiciste después?
Porque no debés haber estado mirando el lago y
los árboles hasta ahora. OSVALDO : No, no... Después de un rato miré
de nuevo para el costado y, otra vez, la mujer, ésa
que te conté, me sonreía y me saludaba. ANA : Insistente. OSVALDO : Sí... ANA : ¿Y? OSVALDO : Y... yo ya me sentí incómodo,
pero además, no quería pasar por grosero,
así que la saludé y le pregunté si
la conocía de algún lado. ANA : ¿Para qué le preguntaste? OSVALDO : ¿Y cómo no? Si a vos alguien
te saluda y vos no lo conocés ¿Qué
hacés? ANA : ¿Hablás en serio? ¡Mil
veces me saludaron hombres por la calle! ¿A vos
te parecería bien que les dé conversación
a todos? ¡Si es la manera más común
de enganchar una mujer! OSVALDO : Bueno, pero acá fue distinto...
Yo no la saludé a ella. ANA : Parecés un chico... ¿Y? OSVALDO : ¿Y qué? ANA : Después que le preguntaste si te conocía.
¿Qué te dijo? OSVALDO : Que no, pero que le gustaría compartir
ese momento tan agradable conmigo... ANA : ¡Mirá vos! ¿Y vos qué
le dijiste? OSVALDO : ...Le dije que sí... ¿Qué
le iba a decir? ANA : ¿Y entonces? OSVALDO : ...Vino y se sentó al lado mío.
(PAUSA) ANA : ¿Es una broma? OSVALDO : No. ANA : ¿Seguro? OSVALDO : No, no es una broma. ¿Por qué? ANA : Osvaldo, no te hagas el idiota. OSVALDO : Eramos dos personas en una tarde hermosa
mirando el lago y nos sentamos juntos a compartir ese
momento. ¿Qué tiene de malo? ANA : ¿Cómo era? OSVALDO : ...Agradable, lindos ojos... Más
o menos alta como yo... ANA : ¿Cómo te diste cuenta si estaban
sentados? OSVALDO : ...Después nos paramos. ANA : ¿Edad? OSVALDO : Como nosotros. ANA : Así que sólo estuvieron compartiendo
ese momento... También habrán conversado
algo ¿No? OSVALDO : Sí, claro. ANA : Contame ¿De qué hablaron? OSVALDO : De tantas cosas... ¡Vos sabés
qué increíble! Después de charlar
un rato, teníamos la impresión de conocernos
de toda la vida. ANA : ¿Ah, sí? OSVALDO : En serio ¿viste cuando encontrás
una persona que hizo una vida con todas cosas parecidas
a uno mismo?... Barrios parecidos, padres parecidos, escuela
y colegio parecidos, trabajos, gustos... ¡Es como
si hubiésemos vivido la misma vida! ANA : ¿Qué me estás contando,
Osvaldo? OSVALDO : (DUDA) ...Lo que me paso hoy. ANA : ¿Me estás contando un romance? OSVALDO : No se trata de ella y yo, Ana... Se trata
de nosotros, vos incluida. ANA : No te entiendo. OSVALDO : Seguro... Ella podría ser vos...
o yo... Le gusta bailar el tango, escribe poesías,
como yo... ¡Hasta junta fotos de chicos! (SEÑALA
LAS DE ELLOS) ANA : De los hijos. OSVALDO : No, no tiene, pero como le encantan los
chicos, junta fotos... Cuando le conté que los
domingos traigo a diez chicos del barrio a merendar a
casa, me miró y empezó a lagrimear, tanto
se emocionó... ¿Te das cuenta qué
sensibilidad? ANA : ¿Es soltera o separada? OSVALDO : Viuda. ANA : ...Está sola. OSVALDO : ¿Ves? A mí me pasó
lo mismo. ANA : ¿Qué? OSVALDO : Me enterneció... Está sola,
como nosotros. ANA : Nosotros tenemos una familia. ¿No? OSVALDO : Si vos misma siempre te quejás
de que los chicos no vienen nunca y que te pasás
el día sola. ANA : ¿Así que te enterneció? OSVALDO : ...Sí. ANA : ¿Y qué hiciste? OSVALDO : ...Vos sabés que al rato que estábamos
charlando... (PAUSA) ANA : ¿Qué? OSVALDO : ...Empezó a tocarme. ANA : ¿Cómo que empezó a tocarte? OSVALDO : Sí... y de pronto me encontré,
no me preguntes cómo, caminando con ella, a orillas
del lago... tomados de la mano.
(PAUSA) ANA : Osvaldo. OSVALDO : ¿Qué? ANA : Soy Ana, tu esposa. OSVALDO : Ya sé. ANA : ¡No! ¡Ya sé, no! ¿Qué
me estás contando?... (OSVALDO NO CONTESTA) ¡Contestame!
¿Qué me estás contando? OSVALDO : (DUDA)... Un encuentro. ANA : ¿Qué encuentro? ¿Te
creés que soy idiota? ¡Me estás contando
una aventura! OSVALDO : Por favor, Ana, mi amor... ANA : ¡Mi amor nada! ¡Si tuviste una
aventura o un romance o lo que sea te lo guardás
para vos o para tus amigos! ¿Oíste? ¡A
mí no me vengas con esos cuentos! ¡Estás
loco! ¿Qué te pasa? ¿Te volviste
loco enserio? ¡Veinticinco años de casados!
¿Y querés tirar todo por la borda por una
viudita de mierda que encima la conociste hoy? OSVALDO : ¡No grites! No quiero tirar nada
por la borda ANA : ¿Ah, no? OSVALDO : ¡Escuchame! ANA : ¡Dejame tranquila! ¡No hables
más! OSVALDO : ¿Pero qué amigos tengo,
los compañeros de trabajo? ¿Los del billar?
¡No son amigos, mi amor! ANA : ¡No me digas mi amor! OSVALDO : ¡Por favor, Ana! ¡Con ellos
no puedo hablar nada importante! Sólo chistes,
bromas y pavadas. ¿No te das cuenta? ANA : ¿De qué? OSVALDO : De que si no te lo cuento a vos... ¿Con
quién lo voy a compartir? ANA : ¡Terminala de una vez! ¿Tuviste
algo con otra mujer? ¡Me la aguanto! En veinticinco
años puedo entender una cana al aire. ¿Pero
que me lo vengas a contar a mí, enternecido y con
lujo de detalles? ¡No! ¡Te equivocás! OSVALDO : ¿Por qué? ANA : ¿Cómo por qué? ¡Dejá
de hacerte el idiota! ¡Soy tu esposa, no una amiga! OSVALDO : ¿Te das cuenta de lo que estás
diciendo? ANA : ¡Sí! ¡Me doy cuenta perfectamente! OSVALDO : Pero entonces... ¿Qué clase
de matrimonio somos si no podemos contarnos todo como
amigos? ANA : ¡Normales! ¡Por suerte somos
normales como todos los que nos rodean! ¡Y si a
vos se te ocurrió, a esta altura, tener un matrimonio
diferente... anormal, es problema tuyo! ¿Oíste? OSVALDO : Pero... ¿Por qué anormal?
¡Yo lo único que quiero es que seas mi esposa
y amiga! ¿Qué tiene eso de anormal? ANA : ¿Será posible que tenga que
escuchar estas cosas?... (COMIENZA A IRSE PARA EL DORMITORIO)
¡Se acabó! ¡Por hoy se acabó! OSVALDO : No te vayas... (LA DETIENE) Creeme, no
me tiré una cana al aire.
(PAUSA) ANA : Después de caminar junto al lago,
tomados de la mano... ¿Qué hicieron? OSVALDO : ...Fuimos a tomar un café. ANA : ¿y después?... (OSVALDO NO
CONTESTA) ¿Qué hicieron después del
café?... (OSVALDO SIGUE SIN CONTESTAR) ¡Son
las diez y media de la noche, Osvaldo! ¿Qué
hicieron después? OSVALDO : ...Fuimos a un hotel.
(PAUSA. ANA NO SALE DE SU ASOMBRO) ANA : ¡Bueno, ya me contaste todo! ¡Era
lo que querías! ¿No? ¡Ahora dejame
tranquila!... (COMIENZA A IRSE NUEVAMENTE, PERO DE GOLPE
SE DA VUELTA FURIOSA. GRITANDO) ¿Y si eso no es
tirarse una cana al aire, qué es? ¡Hipócrita! OSVALDO : No grites, que se escucha afuera. ANA : ¿Qué me importa? ¡Qué
escuchen! ¡Así, por lo menos, no van a decir
que soy una cornuda estúpida! OSVALDO : ¡Shhh! Ana, por favor. ANA : ¡Me pasé la vida acompañándote,
atendiéndote, rompiéndome el lomo al lado
tuyo! ¿Para esto? ¡No señor! ¡Y
encima dice que no es una cana al aire! ¿Y entonces
qué es? ¡Hablá! ¿A ver, qué
es? ¡Quiero saber! OSVALDO : ...Te dije. ANA : ¿Qué me dijiste? OSVALDO : Que fue... un encuentro... Estábamos
necesitados de compañía... y cariño...
y bueno... nos lo dimos.
(PAUSA) ANA : ¡Te enamoraste! OSVALDO : (DUDA) No... no se... ANA : ¡Contestame sí o no! Si te enamoraste
me lo decís y listo. ¿Para qué complicarla?
Si no me querés más no hay nada que hacer. OSVALDO : Si te quiero... ANA : ¿Y entonces?... ¿Qué
te falta conmigo? OSVALDO : Nada me falta. ANA : ¡Pero algo debe pasar! ¿Tenés
algún problema? (OSVALDO NIEGA) Por ahí
hay algo que no te animás a decirme... ¿Te
trato mal?... ¿Hago o digo algunas cosas que no
te gustan? OSVALDO : Para nada. ANA : ¿Y entonces?... (OSVALDO NO CONTESTA)
Otras mujeres se quejan de todo... Yo no, soy feliz al
lado tuyo...Estoy orgullosa de vos, como marido y como
padre. ¿Qué más? No sé...
Si fallé en algo, decime... lo que te parezca. OSVALDO : Te quiero mucho, Ana... No hay nada que
te pueda decir... Pero no sé... con esta mujer
se me despertó algo que hace mucho tiempo que no
sentía. ANA : Es una calentura, Osvaldo, por favor. OSVALDO : No, no... es otra cosa... Todo me vibra,
me emociona... Me siento vivir de una manera tan especial...
¿Entendés?... (ANA NO CONTESTA) ¿No
entendés lo que te quiero decir? (PAUSA HASTA QUE
ANA, INTEMPESTIVAMENTE, SE VA HACIA EL DORMITORIO Y, DESPUES
DE UN MOMENTO COMIENZA A VERSE ENTRAR, EN EL LIVING, ARROJADA
DESDE EL DORMITORIO, ROPA DE OSVALDO) ANA : (DESDE AFUERA) ¡La valija está
en la baulera! OSVALDO : (ESQUIVANDO LA ROPA QUE VUELA DESDE AFUERA,
INTENTA IR HACIA EL DORMITORIO) ¡Ana, por favor! ANA : ¡Se acabó! OSVALDO : ¡Ana!... ANA : ¡Se acabó, dije! OSVALDO : Por favor... ANA : ¡Por favor nada! (APARECIENDO) ¡Puedo
llegar a aguantarme una aventura, pero no que te enamores
de otra mujer! OSVALDO : Pero si no me... ANA : (LO INTERRUMPE) ¿Qué querés
que sea, tu muchacha? ¿Que te cocine, lave, planche
y darle el amor a otra? ¡No señor! ¡Te
vas! OSVALDO : ¡No grites y escuchame! ANA : ¿Es lo único que te importa?
¿Que no haga escándalo? ¡Andate! ¡No
te quiero ver más! OSVALDO : Ana, si yo... ANA : ¡Te vas! ¿No escuchás? OSVALDO : Por favor te pido. ¿Vamos a terminar
así sin que podamos hablar nada? ANA : ¡No tenemos nada más para hablar! OSVALDO : (REACCIONANDO) ¡Yo sí tengo! ANA : (SORPRENDIDA) ... ¿Qué tenés? OSVALDO : Quiero que me escuches.
(PAUSA) ANA : ¿A ver? ¡Hablá, te escucho! OSVALDO : No, así no. ANA : ¿Cómo así no? OSVALDO : Nerviosos y a los gritos no... Es inútil. ANA : ¿Y a vos te parece que yo puedo estar
tranquila? OSVALDO : No hay otra manera.
(PAUSA) ANA : (INTENTANDO ESTAR MAS CALMA) Hablá. OSVALDO : Soy el padre de tus hijos ¿no?...
Tu compañero de muchos años... Jamás
llegué a plantearte nada que te pudiese molestar...
¿Te falté el respeto alguna vez? ANA : (DUDA) ...No... OSVALDO : ¿Y entonces?... ANA : ¿Entonces qué? OSVALDO : ¿Por qué ahora no me podés
comprender? ANA : ¿Qué querés que te ...? OSVALDO : (INTERRUMPIENDOLA) Decime: ¿Qué
preferís que haga? ¿Que te mienta? ¿Que
no te cuente nada de lo que me pasa? ¿Eso sería
mejor? ¿Que lleve una doble vida ocultándote
la mitad? ¿Eso querés que haga?... (ANA
NO CONTESTA) Ana, mi amor... ¡Llevo más de
treinta años viendo pasar mentirosos por el Juzgado!...
¡Son bichos! ¡Fingen ser hombres, pero son
bichos!... ¡Desparraman sus porquerías y
después se esconden entre esa misma basura! ¿Te
das cuenta? ¡A mí... me daría asco
hacer lo mismo! ANA : Mirá vos... Así que te da asco
mentir... OSVALDO : Lo sabés bien. ANA : Pero parece que ser infiel no. ¿No?...
(OSVALDO SE SORPRENDE) ¿Y por qué? ¿Desde
cuándo la traición es mejor que la mentira? OSVALDO : ¿Cómo traición? ANA : ¡Sí, traición! ¿O
la infidelidad no es traición?... ¡Contestame!
¿Por qué mentir no y traición sí?
¿Dónde está escrito que una es mejor
que la otra? OSVALDO : (REACCIONANDO) ¿Y qué tengo
que hacer, lo contrario de lo que me haga sentir bien? ANA : ¡Hacé lo que se te dé
la gana, pero no pretendas que encima me parezca bien
a mí! OSVALDO : ¿Te das cuenta que vos querés
un muerto al lado tuyo? ANA : ¿Qué estás diciendo? OSVALDO : ¡Eso! ¡Que querés
un muerto! ¡Tendría que matarme a mí
mismo y ser como vos querés para que me entiendas! ANA : ¡Escuchame muerto! ¿Qué
pasaría si un día vengo yo y te cuento algo
así? OSVALDO : ¿Cómo algo así? ANA : ...Por ejemplo, que hace tres veranos, cuando
me fuí a Mar del Plata... con mi hermana... una
tarde fuí al cine... Estaba esperando que empiece
la película cuando, al lado mío, se sienta
un tipo... Hombros anchos, ojos verdes, morocho con algunas
canas, amable, sonriente... Me empieza a dar charla...
Después salimos y... bueno, te podés imaginar
lo demás... (PAUSA. OSVALDO NO REACCIONA) ¿Y? OSVALDO : ¿Y qué? ANA : ¿No te pone mal? OSVALDO : ...Un poco sí. ANA : ¿Cómo un poco? ¿No te
pasa nada al imaginar mi cuerpo con otro que no sea el
tuyo? (OSVALDO NO CONTESTA) ¿No te importa saber
que me acarició, me besó todo el cuerpo,
hicimos el amor?
(PAUSA) OSVALDO : ...¿Es verdad?
(PAUSA) ANA : ...No...
(PAUSA) OSVALDO : Te quiero mucho. ANA : ¿Querés que sigamos juntos?...
(OSVALDO ASIENTE) Entonces... ¿Por qué no
te olvidás de lo que me contaste?
(PAUSA) OSVALDO : ...Lo quise compartir con vos.
(PAUSA) ANA : ¿Sabés lo que me pareció
en un momento?... No que lo querías compartir...
sino que "la" querías compartir... ¡Lo
único que faltaba era que me dijeses que querías
vivir conmigo y con la otra! (PAUSA) ¿No decís
nada?... ¡Dale, si ya cualquier cosa podría
escucharte decir! OSVALDO : ...¿Por qué no? ANA : ¿Por qué no qué? OSVALDO : ¿No podría ser? ANA : (AZORADA) ¿Qué? OSVALDO : ...Vivir... los tres juntos... ANA : ¡Te volviste loco! OSVALDO : Si continuamente te quejás de
estar sola, aburrido, sin nadie con quien hablar. ANA : ¿Como podés decir estas barbaridades? OSVALDO : ¿Por qué barbaridades?
¡Estoy seguro de que se llevarían bien! Te
conté cómo es... ANA : ¿Es una broma? OSVALDO : ...No... ANA : ¡No puede ser que estés hablando
en serio! ¿Tomaste algo? (OSVALDO NIEGA, ANA SE
ACERCA A OLERLE LA BOCA) ¡Abrí la boca! (OSVALDO
LO HACE. ANA LO HUELE) ...¡Estás delirando!
(LE TOCA LA FRENTE) ¡¡La conociste hoy a la
tarde!! ¿Qué idiotez es ésta? OSVALDO : ¡No dije que fuese ya mismo!...
Pero lo podemos pensar... ANA : ¿Qué vamos a pensar, si vamos
a vivir los tres juntos? OSVALDO : ¿Qué tiene de malo? ¡Le
haríamos compañía a ella y ella a
nosotros! ANA : (IRONICA) ¡Bien! ¡Muy bien! ¿Y
qué tal si llamamos también a todas las
solas y solos de la ciudad, eh? ¡O del país
o del mundo! ¿Por qué no? ¡Seguro
que nos sentiríamos bien acompañados! ¿No?
¿Qué te parece? ¿Qué importa
quienes o cuántos? (INVITANDO) ¡Por favor,
sin miedo y con confianza, como si estuviesen en su propia
casa! ¡Adelante! (REACCIONA FURIOSA) ¿Pero
qué te crees que somos, un asilo? OSVALDO : no se trata de... ANA : (INTERRUMPIENDOLO) ¡Y seguramente también
te debés haber imaginado cómo podríamos
vivir los tres juntos! ¿No?... ¿A ver, cómo
sería? ¡Decí!... (OSVALDO NO SABE
QUE DECIR) ¡Vamos! ¿Qué pensaste?
¡Animate! ¿Cómo sería?... ¿Por
ejemplo, que yo cocine mientras la otra esté sentada
sobre tus rodillas acariciándote? ¿O que
yo te caliente para que después te vayas a acostar
con ella? ¿A ver?... ¡O quién sabe
preferís que todo lo hagamos entre las dos! ¿No?
¡Lavar, cocinar, salir, hacer el amor!... ¡Dale,
hablá! ¿Qué es lo que querés?
¡Yo no puedo saber hasta donde pensás llegar!...
¿También dormiríamos en la misma
cama? OSVALDO : No te pongas así... No quiero
nada de eso... ANA : (SIGUE ENFURECIDA) ¿Sabés lo
que sos vos? ¡¡Un degenerado!! ¡¡Eso
sos!! OSVALDO : ¿Yo? ANA : ¡Sí, vos! ¡Y te vas inmediatamente
de acá! OSVALDO : ¿Por qué? ANA : ¡Encima pregunta por qué!...
¡Buscá la valija, juntá tus cosas
y andate! OSVALDO : ¿Pero ahora qué pasa? ANA : ¡Andate de una vez! OSVALDO : No grites, por favor... ANA : ¡Grito lo que se me da la gana! OSVALDO : Van a escuchar... ANA : ¡No me importa si escuchan! ¡Es
más, quiero que me escuchen! (VA HACIA LA PUERTA) OSVALDO : (LA SIGUE E INTENTA INTERPONERSE) No,
Ana. ANA : (TRATANDO DE ZAFARSE) ¡Dejame! OSVALDO : Por favor... ANA : ¡Dejame, te dije! OSVALDO : ¿Para qué? ANA : ¡Salí de acá! ¡Dejame
pasar! OSVALDO : ¡Te pido por favor!
(ANA LO EMPUJA Y OSVALDO TRASTABILLA. ANA LLEGA A LA PUERTA,
LA ABRE DISPUESTA A GRITAR HACIA AFUERA, VE A ALGUIEN
Y SE SORPRENDE. PAUSA) ANA : ...¿Quién es usted?
MUJER : Magda.
(PAUSA) ANA : (LO MIRA A OSVALDO, PARALIZADA DE ASOMBRO)
No me digas... (OSVALDO ASIENTE) ¿Cómo puede
ser? OSVALDO : ...Le dije que espere... mientras hablaba
con vos... justo hoy cumple años... y como estaba
sola... le propuse festejarlo con nosotros (OSVALDO VA
HACIA MAGDA, LA HACE ENTRAR Y LAS PRESENTA)... Ana...
Magda...
(MAGDA TIENE LA PARTICULARIDAD DE SER APENAS TARTAMUDA
Y BASTANTE INSEGURA)
MAGDA : (NERVIOSA) Mucho gusto. (LE TIENDE LA MANO A ANA,
QUIEN NO LA TOMA) OSVALDO : (TOMANDO EL PAQUETE CON QUE ENTRO) Compré
una torta... y una velita (ANA MIRA ABSORTA)
MAGDA : (QUIEN PERMANECE NERVIOSA, MIRANDO LA ROPA EN
EL PISO)... ¿Discutieron mucho? (OSVALDO ASIENTE)
...Claro... ¿Puedo ayudar en algo?... (SE AGACHA
A JUNTAR LA ROPA) ¿Dónde la pongo? OSVALDO : ...En el dormitorio. ANA : En la valija... y se van. OSVALDO : Ana... ANA : ¡¡No quiero escuchar una sola
palabra más!! ¡Vuelan ya mismo o acá
va a pasar algo...!
(MAGDA Y OSVALDO SE MIRAN. DUDAN. PAUSA)
MAGDA : (A ANA) ¿No podemos hablar? ANA : ¿Qué quiere hablar? ¡¡No
hay nada para hablar!!
(PAUSA)
MAGDA : (ACERCANDOSE)...No quiero que entiendas mal todo
esto. ANA : ¡No me tutee! ¡No soy su amiga!
¡Y no hay nada que entender! ¡¡Se van!!
(PAUSA. MAGDA SE LE ACERCA E INTENTA APOYARLE UNA MANO)
¿Qué hace? ¿Está loca? ¡¡No
me toque!! (MAGDA RETIRA LA MANO)
MAGDA : No se ponga así. ANA : ¡Me pongo como se me da la gana! ¡Lo
único que faltaba! (MIRA A OSVALDO AZORADA)
MAGDA : No vale la pena... (NUEVAMENTE INTENTA TOCARLA) ANA : ¡¡No se acerque!! (retrocede
hacia la maquina de tejer)
MAGDA : No tiene sentido... (SE ACERCA) ANA : ¡¡Váyase!!
MAGDA : Por favor, cálmese... (SE ACERCA NUEVAMENTE
TRATANDO DE TOCARLA) ANA : ¡¡Le dije que se vaya!! (AGARRA,
DE LA MAQUINA DE TEJER, UNA AGUJA GRANDE, ES IMPORTANTE
QUE LA MISMA TRASMITA SENSACION DE PELIGRO. ANA SE MIRA
LA MANO, SORPRENDIDA. LUEGO, LA EXTIENDE HACIA MAGDA,
AMENAZANTE. PAUSA TENSA. OSVALDO MIRA ESTUPEFACTO Y MAGDA
RETROCEDE CON TEMOR)
MAGDA : Deje eso... (ANA CAMINA HACIA ELLA) ¿Qué
hace? ANA : ¿Y ahora? ¡Acercate ahora! ¿A
ver? OSVALDO : ¿Qué hacés, Ana?
¡Dejá esa aguja! ANA : Primero se van a ir de acá.
MAGDA : Está bien, pero... ANA : ¡Sin abrir la boca! ¡Se van! OSVALDO : Pero, aunque sea, dejame... ANA : (INTERRUMPIENDOLO) ¡¡Dije que
se van!!
(AMENAZADOS POR ANA, MAGDA Y OSVALDO SE VAN ACERCANDO
A LA PUERTA, HASTA QUE EN UN MOMENTO DADO, AL ABRIR LA
PUERTA ANTES DE SALIR, EN UN DESCUIDO DE ANA, OSVALDO
LE AGARRA LA MANO. ANA SUELTA LA AGUJA POR EL MOVIMIENTO
CON UN GRITO Y MAGDA LA RECOGE DEL PISO) OSVALDO : ¡No grites! (MAGDA CIERRA LA PUERTA) ANA : (GRITANDO) ¡Soltame! OSVALDO : Pero no grites. ANA : ¡Bestia! ¡Soltame el brazo! OSVALDO : ¡Tranquilizate, Ana, por favor! ANA : (GRITANDO PARA QUE LA ESCUCHEN DE AFUERA)
¡¡Socorro!! ¡Ladrones!! OSVALDO : ¡Callate! ¿Qué decís? ANA : ¡¡Ladrones! ¡¡Me
quieren robar!! OSVALDO : ¡Va a venir la policía!
MAGDA : (TARTAMUDEANDO) Ponele algo en la boca.
(OSVALDO, SOSTENIENDOLA FUERTE, LA TAPA LA BOCA CON LA
MANO, MIENTRAS ANA FORCEJEA, INTENTANDO LIBERARSE. LO
MUERDE. OSVALDO SACA LA MANO DE LA BOCA, PERO SIGUE AFERRANDOLE
LOS BRAZOS Y PARTE DEL CUERPO CON LA OTRA) OSVALDO : ¡¡Ay!! ANA : ¡¡Socorro!! ¡¡Asesinos!!
MAGDA : ¡Tapale la boca! OSVALDO : ¡Me mordió! ANA : ¡¡Socorro!!
(MAGDA TOMA UN PAÑUELO QUE TENIA, SE LO METE EN
LA BOCA Y LO APRIETA, MIENTRAS ANA PATALEA DESESPERADA.
OSVALDO LA SOSTIENE COMO PUEDE. MAGDA LE PONE, SOBRE LA
BOCA, UN PAÑUELO DE CUELLO AJUSTANDO EL ANTERIOR.
ANA LE TIRA PARADAS QUE MAGDA ESQUIVA COMO PUEDE) OSVALDO : ¡Ana, calmate!
MAGDA : ¡Sentala en la silla! (LA INDICA) Yo traigo
hilo.
(OSVALDO LO HACE, MIENTRAS MAGDA BUSCA EL HILO DONDE ESTA
LA MAQUINA DE TEJER. LA ACCION SIGUE CON MAGDA ATANDOLE
LAS MANOS POR DETRAS DE LA SILLA, MIENTRAS OSVALDO LA
SOSTIENE Y ANA GIME Y PATALEA) OSVALDO : Pero... ¡Pará un poco!
MAGDA : Tenele las piernas que se las ato.
(OSVALDO LO HACE Y MAGDA SE LAS ATA) OSVALDO : ¡Mirá lo que nos hacés
hacer! ¿No podés quedarte tranquila?
MAGDA : (CASI SUPLICANDO) ¡Lo único que queremos
es hablar... y mirá cómo te ponés!
(ANA TIRA UNA PATADA CON LAS PIERNAS ATADAS Y MAGDA LA
VUELVE A AMENAZAR CON LA AGUJA) OSVALDO : ¿No ves? ¡Es imposible hacer
nada así!
MAGDA : Además ¿Qué sentido tiene? OSVALDO : (A ANA) Ninguno ¿No te das cuenta?...
Calmate y te soltamos...
MAGDA : Vine nada más que para festejar mi cumpleaños
con vos y con él...
(LOS DOS LE HABLAN A ANA) OSVALDO : Te dije que no venía a quedarse...
MAGDA : ...Y aunque viniese a quedarme... ¿Por
qué no podemos hablarlo? OSVALDO : (DUDA) ...Seguro...
MAGDA : Si todo se puede hablar... Y si es mejor que me
vaya, me voy... pero no echada. ¿No? OSVALDO : Claro...
MAGDA : (A ANA) Lo último que quisiera es molestarte. OSVALDO : Si incluso, cuando le dije de venir me
preguntó si estaba seguro.
MAGDA : (A ANA) Es verdad, no quiero que pienses que estoy
loca o que soy una atrevida... Cuando él me dijo
de venir, yo pensé: -¿Estará loco?
¡La mujer lo va a matar!- (A OSVALDO) No te enojes,
primero pensé eso... (A ANA) Pero después
me dije: -¿Y yo qué sé qué
tipo de matrimonio es?... Se ven tantas cosas-... OSVALDO : Es cierto.
MAGDA : Pero además, con lo que me estuvo hablando
de cómo sos, de las cosas que te gustan, que te
sentís muy sola... Creo que nos entenderíamos
bien... Y... me parece que podríamos ser tan amigas
(ANA GIME DE FURIA) ¡No te pongas así! OSVALDO : ¡Es increíble que no puedas
escuchar aunque sea cinco minutos!
MAGDA : Es que no me entendés... ¡Yo no quiero
irme con él! OSVALDO : Se lo dije antes... pero es inútil.
MAGDA : ¡Ya me casé una vez y enviudé
al mes! ¿Te das cuenta?... ¡Si ya llevo como
treinta años sola! ¿Para qué voy
a probar de nuevo?... ¡Ahora lo único que
quiero es compañía! ¿Entendés?...
Podríamos acompañarnos, repartirnos el trabajo...
¿No te vendría bien, por ejemplo, que te
ayude con las cosas de la casa? OSVALDO : ¿Cuántas veces me dijiste
que con una ayuda podrías tejer mucho más?
MAGDA : ¡Cierto... (SEÑALANDO LA MAQUINA
DE TEJER) Osvaldo me contó que hacés pullovers!
¡Mirá vos, hasta en eso puedo ayudarte! Puedo
comprarte la lana... o... ¡O vender! ¡Siempre
me gustó la idea de vender! (A OSVALDO) ¿Dónde
los vende? OSVALDO : ...en una boutique...
MAGDA : ¿Fabrica sólo para una boutique? OSVALDO : (MIRA A ANA, ESPERANDO UNA RESPUESTA
QUE NO LLEGA) Sí... creo que sí...
MAGDA : ¡Podrías vender diez veces lo que
vendés! OSVALDO : ¿Cuántas veces te lo dije?
MAGDA : Mirá, en la escuela donde soy maestra,
hay varias compañeras que venden ropa o artículos
de perfumería o de cocina a las otras maestras
o a las madres de la Cooperadora... También hago
masajes y además, voy a un instituto donde hago
meditación y control mental... Puedo llevar una
cantidad... y unos cuantos voy a vender, seguro. También
puedo ir a ofrecer a negocios que vos me digas o que a
mí se me ocurran... (A OSVALDO) ¿No? OSVALDO : ¡Claro que sí!
MAGDA : (A OSVALDO) Vos también ¿No podrías
llevar algunos al Juzgado? OSVALDO : ...¿Te parece?
MAGDA : ¿Y por qué no? OSVALDO : ...Puede ser.
MAGDA : (A ANA) ¿A cuánto vendés
cada uno? (ANA GIME) ¿Cuatro mil? ¿Cinco
mil?... ¡Hacé con la cabeza! ¿Seis
mil? (ANA SIGUE INMOVIL) ¿Qué te cuesta
contestar? OSVALDO : ¡Contestá! ¡Es por
tu bien!...
MAGDA : Está bien, suponete que los vendas a seis
mil. ¿Cuántos hacés por día,
uno? (ANA GIME) ... ¿dos? (ANA GIME NUEVAMENTE)
No te entiendo... (A OSVALDO) ¿Sabés cuántos
hace? OSVALDO : ...Me parece que uno...
MAGDA : ¿En qué tiempo? OSVALDO : (A ANA) ¿Dos o tres horas?
MAGDA : Quiere decir que si trabajásemos entre
los tres, ocho horas cada uno... Seis mil por cuatro por
tres por treinta... (INTENTA CALCULAR INFRUCTUOSAMENTE)
¡Bueno, no importa... de todas maneras, en un par
de años, con lo que ganemos, más el alquiler
de mi departamento... En una de ésas, no necesitamos
trabajar más! (A ANA) ¿Sabés cómo
podríamos vivir? ¡Imaginate!... Cualquier
tarde, los tres juntos... Vos con los álbums de
fotos de los chicos, que Osvaldo me contó que te
encanta mirarlos... El escribiendo una poesía,
yo escuchando unos tangos... ¿No te gustaría?...
(PAUSA. ANA NO SE MUEVE) ¡Osvaldo, trae un álbum! OSVALDO : ...¿Para qué?
MAGDA : Para que lo mire... traé uno... (OSVALDO
BUSCA UNO QUE ESTA EN EL LIVING MISMO Y SE LO DA A MAGDA,
QUIEN LO ABRE Y LO APOYA EN LAS FALDAS DE ANA PARA QUE
ESTA LO MIRE) Miralo tranquila... (A OSVALDO) Vos, mientras...
escribí una poesía... (OSVALDO PRIMERO DUDA
Y LUEGO VA A HACERLO. MAGDA LOS MIRA A LOS DOS UNOS MOMENTOS,
LUEGO VA HACIA DONDE ESTA UN GRABADOR CON UNOS CASSETTES,
ELIGE UNO Y LO PONE. COMIENZA A ESCUCHARSE UN TANGO CLASICO.
ESTAN, ANA SENTADA, MIRANDO, POR MOMENTOS EL ALBUM DE
FOTOS Y POR MOMENTOS LA SITUACION, OSVALDO TAMBIEN, ENTRE
ESCRIBIENDO EN UN CUADERNO Y OBSERVANDO A ANA Y A MAGDA,
Y MAGDA MIRANDOLOS ENTERNECIDA, MIENTRAS SE ESCUCHA EL
TANGO)
MAGDA : ¡Qué hermoso tango!... (PAUSA) ¿Quieren
bailar?... (ANTE LAS MIRADAS CONFUNDIDAS DE ANA Y OSVALDO,
MAGDA SE ACERCA A ANA, LE DESATA LAS PIERNAS Y SE PARA
FRENTE A ELLA. ANA, SIN ENTENDER, PERMANECE INMOVIL. MAGDA
LE ACERCA UN POCO LA AGUJA Y LE DICE SUAVEMENTE) Vamos...
(ANA, AMORDAZADA Y CON LAS MANOS ATADAS, SE LEVANTA. MAGDA
LE HACE UNA INDICACION A OSVALDO PARA QUE BAILE CON ANA.OSVALDO
SE ACERCA, LE TOMA, CON UNA MANO, LA CINTURA Y CON LA
OTRA, LAS DOS MANOS ATADAS Y COMIENZAN A BAILAR. MAGDA,
CERCA DE ELLOS, LES FESTEJA LOS PASOS CON ALGUN APLAUSO
O EXCLAMACION HASTA QUE SE ACERCA MAS)
MAGDA : Permiso... (MAGDA LO TOMA A OSVALDO. BAILAN MAGDA
Y OSVALDO, MIENTRAS ANA LOS MIRA. DESPUES DE UNOS MOMENTOS,
MAGDA SUELTA A OSVALDO, LE DEJA LA AGUJA, TOMA A ANA Y
BAILAN, MIENTRAS OSVALDO SE ALEJA UNOS PASOS Y LAS MIRA)
Osvaldo... OSVALDO : ¿Sí?
MAGDA : (MIENTRAS BAILAN) ¿Por qué no nos
recitás una poesía?
(PAUSA. OSVALDO, VERGONZOSO, CON LA AGUJA EN LA MANO,
DUDA HASTA QUE COMIENZA) OSVALDO : ...Jardín de barrio
Macetas, tierra y pared.
Y creciendo entre baldosas,
increíblemente hermosas...
dos rosas.
Un haz de luz
vergonzoso, las invade.
Y sus pétalos carnosos,
sensuales, maravillosos,
a recibirlo se abren.
Eclipse de risa y llanto...
música, atardecer.
Y en este jardín de barrio,
desafiando las baldosas,
las dos, adornando un tango.
(TERMINA EL TANGO. MAGDA Y ANA, FUERON DEJANDO DE BAILAR.
MAGDA APLAUDE ENTUSIASMADA Y SE ACERCA A BESARLO)
MAGDA : ¡Es hermosísima!... ¿Es tuya? OSVALDO : ...Sí.
MAGDA : Tendrías que juntarla con otras y publicarlas...
(A ANA) ¿No?... (ANA PERMANECE ATONITA) Nunca escuché
poesías tan lindas. OSVALDO : ¿Te parece?
MAGDA : ¡Seguro!... OSVALDO : ¿Y para qué las voy a publicar?...
MAGDA : Para que otros también las disfruten...
(A ANA) ¿No es cierto?... Si alguien tiene algo
hermoso... ¿Por qué no compartirlo? (PAUSA.
EMOCIONADA, LOS MIRA A LOS DOS) ¿No sería
lindísimo... vivir los tres juntos? OSVALDO : (ASIENTE) ...Sí...
MAGDA : (A ANA) ¿A vos no te gustaría?...
(ANA HACE UN MOVIMIENTO EXTRAÑO CON LA CABEZA)
¿Por qué no? Los tres juntos, tranquilos,
haciendo lo que más nos guste (ANA MUEVE NUEVAMENTE
LA CABEZA) ¿Te pasa algo?... (ANA GIRA LA CABEZA
ALREDEDOR DEL CUELLO) ¿Qué... tenés
una contractura?... (ANA HACE OTRO MOVIMIENTO) Y claro...
mucha tensión... ¡Te hago unos masajes ¿Querés?...
Mal no te pueden hacer... ¿Probamos un poco?...
No perdés nada... Vení, sentate... (INTENTA
LLEVARLA HACIA LA SILLA, PERO ANA SE RESISTE. A UNA INDICACION
DE MAGDA, OSVALDO SE ACERCA CON LA AGUJA Y ANA, ENTONCES,
SE DEJA LLEVAR Y SE SIENTA. MAGDA SE PONE DETRAS DE ELLA
Y, A PESAR DE UNA RESISTENCIA INICIAL, COMIENZA A MASAJEARLA)
¿A ver?... ¡Seguro, el trapecio!... Es lo
más común, cuando hay una tensión
importante, a algunos, como a mí, se les traba
la lengua, pero a la mayoría se les contrae el
trapecio... Se pega a las cervicales, al omóplato
y les quita movimiento... Por eso, lo que hay que hacer
es despegarlo para liberar los huesos... Bueno, dentro
de todo es más fácil despegar el trapecio
que destrabar la lengua. ¿No?... (A OSVALDO) ¿A
vos nunca te agarra tortícolis? OSVALDO : ...Cada dos por tres.
MAGDA : Deberíamos hacer, un par de veces por semana,
una sesión de masajes... Si con diez minutos a
cada uno es suficiente... A mí me hacen bien acá...
(SE TOCA LAS MANDIBULAS) Les enseñó cómo
se hacen y nos los damos entre los tres... (ANA HACE UN
MOVIMIENTO BRUSCO) Aflojate... aflojate... si no no te
va a hacer efecto (LEHACE UN POCO MAS FUERTE A LA ALTURA
DEL CUELLO) Así... así... Ya se está
ablandando... Un poco más y ya está... Flojito...
flojito... Bueno, mucho mejor... (la mira de frente) ¿Ves?
Ya tenés otra cara... (A OSVALDO) ¿No?...
(OSVALDO ASIENTE, NO MUY CONVENCIDO. MAGDA LA MIRA NUEVAMENTE
A ANA) Lo que no tenés bien es el pelo. (SE ACERCA
A ANA A TOCARLE EL CABELLO, PERO ANA CORRE LA CABEZA)Dejame
tocártelo. (ANA NUEVAMENTE LA EVITA) ¡No
te voy a hacer nada!... Lo tenés muy enredado,
mirá... (PONE SUS MANOS ENTRE LOS PELOS DE ANA
Y TRATA DE DESENREDARSELO) ¿Viste? Te da un aspecto
muy descuidado... Esperá un poco... (MAGDA TOMA
DE SU CARTERA UN CEPILLO, SE PONE DETRAS DE ANA Y COMIENZA
A CEPILLARLE EL PELO) Es una lástima, si tenés
un pelo precioso... ¿No usas cremas de enjuague?
Hay unas muy buenas... de hierbas... (ANA, AZORADA, SE
DEJA HACER, MIENTRAS OSVALDO LA SIGUE APUNTANDO CON LA
AGUJA, SIN ENTENDER, TAMPOCO EL, LA SITUACION) después
de lavarte te ponés un poco, te lo masajeás
bien y te queda bárbaro... Probá, de verdad
son buenas... Ahora te cepillo un poco de este costado
y, aunque sea, para salir del paso estás... Vas
a ver cuando te mires al espejo... Te vas a sentir mucho
mejor... (A OSVALDO) Ya es otra cosa. ¿No? OSVALDO : ... Sí.
MAGDA : ¿No está mucho más linda
así? OSVALDO : Bueno... con el pañuelo...
MAGDA : ¡Qué tonta soy! (A ANA) Si te lo
saco ¿No gritás? (ANA HACE QUE NO. A OSVALDO)
¿No va a gritar? OSVALDO : Creo que no.
MAGDA : Bueno... (LE DESANUDA EL PAÑUELO Y SE LO
SACA. ANA MUEVE LA CARA TRATANDO DE ACOMODARSELA Y MAGDA
APROVECHA PARA MASAJEARSELA UN POCO) ¿Estás
bien? ANA : Sí.
MAGDA : (A OSVALDO) ¿Y? OSVALDO : ¿Qué?
MAGDA : Así, peinada. ¿No está mucho
mejor? OSVALDO : Sí...
MAGDA : (SACANDO UN ESPEJO DE LA CARTERA Y PONIENDOSELO
FRENTE A LA CARA) Mirate (ANA SE MIRA) ¿Y?... ¿No
te ves mejor? ANA : Sí...
MAGDA : Además está más suave. ANA : ...Me gustaría tocármelo.
(PAUSA)
MAGDA : (A OSVALDO) ¿La desatamos? OSVALDO : ...Sí, creo que ya está
bien.
MAGDA : Bueno...
(MAGDA APOYA EL ESPEJO EN LA FALDA DE ANA Y LE DESATA
LAS MANOS. ANA ESTIRA LOS BRAZOS Y LOS PIES. LUEGO, CON
UNA MANO TOMA EL ESPEJO PARA MIRARSE Y CON LA OTRA SE
ACARICIA EL PELO HASTA QUE, DE GOLPE, LE PEGA UN MANOTAZO
A OSVALDO, LE SACA LA AGUJA Y SE PARA, AMENAZANTE, MUY
ANGUSTIADA Y CASI ENTRE SOLLOZOS) ANA : ¿Y ahora? ¿Qué van a
hacer ahora? (OSVALDO INTENTA ACERCARSE. A EL, MIENTRAS
AMENAZA A MAGDA) No te muevas... ¿Te diste cuenta
lo que me hiciste?... ¿Tanto odio me tenés? OSVALDO : No. ¿Cómo? ANA : ¿Tantos años juntos para llegar
a esto? OSVALDO : ¡Es que... te pusiste como loca! ANA : ¿Y qué querías, que
me ponga a festejar su entrada?... ¡Bestias! ¡Me
amordazaron y me ataron como si fuese un animal! ¿O
no?... ¡Hasta creí que podían llegar
a matarme! OSVALDO : ¿Cómo íbamos a...?
MAGDA : Nosotros queríamos... ANA : (LA INTERRUMPE) ¡Estoy hablando con
él! (LE ACERCA LA AGUJA)
MAGDA : Tenga cuidado... ANA : ¿Con todo lo que me hiciste, yo tengo
que tener cuidado?
MAGDA : ...¿Qué le hice? ANA : ¿Cómo qué me hiciste?
MAGDA : Yo no quise... ANA : (INTERRUMPIENDOLA) ¡Un insecto! ¿Oís?
¡Un insecto me hiciste sentir! ¡Y que en cualquier
momento me podían pisar o aplastar y todo se acababa!
¿Te das cuenta ahora? ¿O todavía
no?... Y cuando me acercabas esto (LE MUESTRA EL ESPEJO),
trataba de mirarme para ver si todavía estaba viva...
¡Y vos hablando de mi cara y de mi pelo como si
no pasase nada!
MAGDA : ...Es que... no se la veía bien.. ANA : ¿Ah, no? ¿Y vos cómo
te verías si estuvieses atada, amordazada y con
una aguja cerca del cuello?... (MAGDA, ATEMORIZADA, NO
CONTESTA) ¡Ah, no contestás! ¿Eh?
(ANA LE ACERCA LA AGUJA AL CUELLO Y EL ESPEJO A LA CARA.
MAGDA RETROCEDE Y ANA SIGUE INTENTANDO ARRINCONARLA) ¿Y,
cómo te ves? ¡Mirate un poco! (LE ACERCA
EL ESPEJO) ¿Y?
MAGDA : ...Bien... ANA : ¿Así que bien?... ¿Y
si te digo qué tenés los pelos de punta...
y los ojos desorbitados? ¿Qué me decís?...
¿Sabés qué? ¡Podrías
aprovechar y preguntarle al espejito quién es la
mujer con los ojos más grandes de la comarca! OSVALDO : (HACIENDO UN MOVIMIENTO) Ana... ANA : ¡No te muevas! (A MAGDA) ¿Y,
no querés preguntarle?
(MAGDA INTENTA CORRERSE, PERO ANA LA ARRINCONA NUEVAMENTE)
MAGDA : (ATERRORIZADA) ¿Qué juego es éste? ANA : Digamos que el de Blanca Nieves... ¿Y?
¡Vamos, yo te ayudo! Repetí: Espejito, espejito.
MAGDA : (TARTAMUDEANDO) Espejito, espejito... ANA : ¿Cuál es la mujer con los ojos
más grandes de la comarca?
MAGDA : ¿Cuál es la mujer con los ojos más
grandes de la comarca? ANA : ¿Podrás sin tartamudear? OSVALDO : ¿Cómo podés? ANA : ¡Vamos!
MAGDA : (CON ESFUERZO, LOGRA DECIRLO) ¿Cuál
es la mujer con los ojos más grandes de la comarca? ANA : (CON OTRA VOZ, PONIENDOSE DETRAS DEL ESPEJO)
¡Vos, sin ninguna duda!... (VUELVE A SU VOZ) Pero
además ¿No ves también a la mujer
más caradura, más invasora, más cruel,
loca y mentirosa de la comarca?... (MAGDA NO CONTESTA)
¡Fijate bien, mirá bien el espejito y vas
a ver que, aunque sea en un rinconcito la encontrarás!...
¿Y?
MAGDA : ...¿Y qué?... ANA : ¿No la ves?
MAGDA : ...No... ANA : No digas que no... Está... (MAGDA
HACE QUE NO) ¿No la ves o me estás mintiendo?...
(MAGDA HACE NUEVAMENTE QUE NO) ¿Te gusta mentir,
eh?
MAGDA : ...No... ¿Cómo? ANA : ¿Ah, no?... ¿Y entonces por
qué venís con el cuento de que lo único
que querés es compañía?
MAGDA : ...Es verdad... ANA : ¡Mirá vos! ¿Y por eso
te acostaste con él? OSVALDO : ¡Ana, estoy yo aquí! ANA : ¡Y también estoy yo, aunque
no te hayas dado cuenta! OSVALDO : Pero... ANA : (INTERRUMPIENDOLO) ¡Pero nada! ¡Ahora
te callás! (A MAGDA) ¿Y?
MAGDA : ¿Y qué? ANA : Decime... si lo único que querés
es compañía. ¿Por qué te acostaste
con él?
MAGDA : ¿Cómo por qué? ANA : ¡Sí, por qué! ¿No
podés pedirle, simplemente, que querías
festejar tu cumpleaños con él y su esposa?
¿O acaso todos los que quieren festejar su cumpleaños
con alguien, primero se tienen que acostar con él?
MAGDA : No... ANA : ¿Y entonces?
MAGDA : ...No sé. ANA : ¡Ah, no sabés!...¿Lo
hiciste para pagar?
MAGDA : ...¿Pagarle qué? ANA : La compañía... Hay hombres
que pagan a mujeres para que estén con ellos y
hay mujeres que pagan la compañía acostándose...
Vos prostituta no parecés.
(OSVALDO REACCIONA YENDO RAPIDAMENTE HACIA ANA, QUIEN
LO VE Y LE ACERCA LA AGUJA AL CUELLO A MAGDA) ANA : ¡Volvés a moverte y esta aguja
hace un desastre! ¿Oíste? OSVALDO : (SIN MOVERSE) Está bien, pero
no se la tengas tan cerca. ANA : (LA ALEJA UN POCO. IRONICA) ¿Así
te parece bien? OSVALDO : ...Sí... ANA : (A MAGDA) Bueno ¿Le pagaste la compañía
con eso?
MAGDA : No... Me gustó...
(PAUSA) ANA : ¡Así que lo conociste hoy y
como te gustó, te acostaste! ¿Qué
maravilla, no? Debes vivir más en la cama que parada.
MAGDA : No... Me gustó lo que me contó...
de ustedes. ANA : (SORPRENDIDA) ¿De quiénes?
MAGDA : De ustedes dos... ANA : ¿Qué te contó?
MAGDA : ...Como eran... y lo bien que están.
(PAUSA. ANA, CONFUNDIDA, MIRA A OSVALDO QUIEN RESPONDE
LA MIRADA, TAMBIEN, SIN ENTENDER) ANA : No entiendo... ¿Cómo te gustó
lo que te contó de que estamos bien, te acostaste
con él?... (MAGDA ASIENTE) ¿Me estás
tomando por idiota?
MAGDA : ...No... ANA : ¿Y entonces? ¡Hablá claro!
¿Por qué lo hiciste?
MAGDA : ...Quise estar más cerca. ANA : ¿Más cerca de quién?
MAGDA : ...De los dos... ANA : ¡Pero te acostaste con él, nada
más! ¿Qué estás diciendo?
(ACERCANDOLE MAS LA AGUJA) ¿Me querés marear,
confundir... qué querés hacer?
MAGDA : (TEMEROSA) ...Nada...
(PAUSA) ANA : Bueno... Contame cómo les fue.
MAGDA : ...¿Dónde? ANA : En la cama.
(EN ESTA ESCENA SON PERMANENTES LAS DUDAS, INCOMODIDADES,
PAUSAS Y MIRADAS ENTRE LOS TRES) OSVALDO : ¿Cómo le preguntás
eso? ANA : ¿Por qué no? ¿Acaso
ustedes no quieren compartir todo? OSVALDO : Pero hay un límite ¿No? ANA : ¿Y quién lo pone, vos? (SIN
DEJARLO CONTESTAR) No... vos ya lo rompiste. ¡Y
ahora yo quiero saber cómo les fue! (A MAGDA) Contame.
MAGDA : ...¿Qué quiere que le cuente? ANA : Por ejemplo... ¿cómo estuvo
él?
MAGDA : ...¿En qué sentido? ANA : ¡Terminá de hacerte la idiota
y contá de una vez!
MAGDA : Bueno... la primera vez... nunca es muy libre
¿No? ANA : ¿Y?
MAGDA : Y... no sé qué más quiere
saber... ANA : ¿Cómo estuvo: nervioso, brusco,
cariñoso...?
MAGDA : ...Al principio un poco nervioso... ANA : ¿Cómo te diste cuenta?
(PAUSA. ANA JUEGA CON LA AGUJA CERCA DE MAGDA) OSVALDO : ¿Es necesario? ANA : (ASIENTE) ...¿Qué pasaba al
principio?
(OSVALDO COMIENZA A TRATAR DE ACERCARSE A ANA SIN QUE
ELLA SE DE CUENTA, CON EL OBJETIVO DE SACARLE LA AGUJA)
MAGDA : ...No podía... ANA : ¡Pobre! ¿Y después? (ANA
MIRA A OSVALDO Y ESTE DISIMULA SU INTENCION)
MAGDA : Después fue muy cariñoso. ANA : ¿Por qué? ¿Qué
te hizo? (MAGDA NO CONTESTA) ¿Te da vergüenza?
MAGDA : Sí. ANA : ¡Pero venir acá no te dió
vergüenza! ¿No?
MAGDA : Si quiere... me voy... ANA : ¡No! Seguí contándome
cómo les fue.
MAGDA : Bien... De todas maneras... nos fue bien. ANA : (IRONICA) ¿De todas maneras les fue
bien?
MAGDA : Sí, en general, sí. ANA : ¡Mirá qué bien! ¿Y
de cuántas maneras lo hicieron? OSVALDO : ¡Ana, pará, por favor! ANA : Antes no decías nada ¿no? ¿Por
qué te preocupás tanto ahora? OSVALDO : Porque estabas descontrolada... Si ella
trataba de calmarte y vos lo único que hacías
era gritar. ANA : (A MAGDA) ¿Así que tratabas
de calmarme?
MAGDA : ...Seguro... ANA : ¿Y no hubiese sido mejor... no sé,
cualquier otra cosa? ¿O vos pensás que para
calmar a la gente lo mejor es atarla y ponerle una aguja
al cuello?
MAGDA : ...No... ANA : ¡Ah, ya sé!... ¿Querías
hacerme cosquillas?... (LE PASA LA AGUJA POR EL CUELLO)
¿Así?
MAGDA : No, por favor... OSVALDO : ¡Sacale la aguja! ANA : ¡No le voy a hacer nada! ¡Quería
jugar un poco!... (A MAGDA) Bueno, seguí contándome.
MAGDA : ¿Qué? ANA : De qué manera lo hicieron.
MAGDA : No... no hablaba de eso. ANA : Ya sé que no, pero igual quiero saber.
MAGDA : ...No sé... qué quiere saber. ANA : ¡De qué manera lo hicieron!
(MAGDA NO CONTESTA) Las posiciones... ¿Ahora entendés,
o todavía no?... (MAGDA ASIENTE, PERO SIGUE SIN
CONTESTAR) ¿Qué pasa, te parece raro que
quiera saber esto? (IRONICA) Una tiene sus revistas, que
mira de tanto en tanto y bueno..., me gusta, me produce
curiosidad... Vamos además de la clásica
¿Cuál más?
MAGDA : ...Ninguna. ANA : ¿En serio?... (MAGDA ASIENTE) No te
puedo creer... Decime... ¿No te pidió que
le pases la lengua por la cicatriz del apéndice? OSVALDO : ¡Ana! ANA : (SIN PRESTAR ATENCION A OSVALDO) ¿Y
que le chupes el dedo gordo del pie?... (MAGDA NIEGA)
¿Tampoco?... OSVALDO : ¿Podés parar de una vez? ANA : (A OSVALDO) ¿Y para eso buscaste fuera
de casa?... OSVALDO : ¿Hasta dónde pensás
llegar? ANA : ¡Hasta dónde se me ocurra!...
¡Claro, habrás pensado que esas cosas...
las podíamos hacer entre los tres! ¿No? OSVALDO : (NO PUDIENDO CREER LO QUE ESCUCHO) ¿Cómo? ANA : (NUEVAMENTE CAMBIANDO EL SENTIDO A LA PALABRA)
¡Ah, te gustó! ¿eh? ¡Ya querés
saber "cómo" lo haríamos!... Bueno
podría ser que mientras una te toca una cosa que
quieras, la otra te haría otra ¿No?... O
ir cambiando de lugares... (MAGDA Y OSVALDO ATONITOS.
ANA LOS MIRA Y SE RIE) ¡No, de lugares entre nosotras
no!... Digo de lugares donde hacerlo... Lo más
común es en la cama, pero también podríamos
en la alfombra... o en la mesa... En fin, todo depende
de qué querramos hacer... (A MAGDA) ¿No?...
(MAGDA NO CONTESTA. NUEVAMENTE A ELLA) ... ¿Vos
qué preferís?
MAGDA : ...No sé. ANA : Vamos, elegí: ¿Cama, alfombra
o mesa? OSVALDO : ¡Terminá de una vez! ANA : ¿Qué pasa? ¡Encima que
le doy a elegir! (A MAGDA) ¿Qué preferís?
(OSVALDO SE VA ACERCANDO DE A POCO A ANA, HACIENDOLE SEÑAS
A MAGDA DE QUE LE DE CONVERSACION. MAGDA SE DA CUENTA
E INTENTA DISTRAER A ANA)
MAGDA : ...La cama. ANA : (SORPRENDIDA DE QUE MAGDA HAYA CONTESTADO)
¿Ah, sí? ¡Mirá vos! ¿Y
cómo te gustaría que nos pongamos?
MAGDA : ...Acostados... ANA : Más bien, no vamos a hacerlo en la
cama, parados ¿No?... ¿Pero acostados, cómo?
MAGDA : Yo... en el medio... ANA : ¿En el medio de qué?
MAGDA : ...De ustedes. ANA : ¿Así que en el medio?... (MAGDA
ASIENTE) ¿Y cuando yo tenga ganas de tocarlo o
besarlo, qué tengo que hacer, pedirte permiso?
(REPENTINAMENTE, FURIOSA, LE ACERCA LA AGUJA, CASI HASTA
TOCARLA) Escuchame, infeliz. ¿Cómo podés
ilusionarte que lo voy a compartir?... Criamos tres hijos,
vivimos todos sus problemas, los acompañamos hasta
que se fueron... Y ahora que estamos solos, tranquilos,
que es mi única compañía y puedo
disfrutarlo todo para mí ¿vos venís
a meterte en el medio?... ¡¡Ahora es mío!!
¿Me escuchaste bien? ¡¡MíO!!
(OSVALDO APROVECHA LA CONCENTRACION DE ANA EN MAGDA Y,
DE UN SALTO, LE ARREBATA LA AGUJA DE LA MANO) OSVALDO : (ENERGICO) ¡Basta! (DOBLA LA AGUJA
CON FUERZA) ¿Se volvieron locas?... ¡Amenazándose
como si fuesen asesinas!... ¿Qué les pasa?
¿Cómo pueden transformarse así?...
¡Si me lo contasen... no lo podría creer!...
¿Qué son, nenas... peleándose por
un juguete?... ¡Ojo! ¡Que el juguete no es
de trapo ni de plástico, sino que soy yo! ¿O
no se dieron cuenta?... ¡Y ni soy un juguete ni
me voy a dejar basurear aguantándolas haciendo
lo que se les ocurra! ¿Entendieron? ANA : Yo no... OSVALDO : (INTERRUMPIENDOLA) ¡Se acabó!
¡No quiero saber nada más!... ¿Se
imaginan lo que sería... vivir con ustedes dos?...
¡Un infierno! ¡Eso sería!... ¡Nooo!
¡Esto no es para mí! (SE AGACHA A JUNTAR
LA ROPA QUE QUEDO ESPARCIDA POR EL PISO) ANA : ¿Qué vas a hacer? OSVALDO : ¡Me voy! ¡No me quedo ni
cinco minutos más!
(PAUSA) ANA : ¡Es ridículo! ¿Cómo
te vas a ir? OSVALDO : ¿Por qué no? ¿Qué
es ridículo? ANA : ¡Esta es nuestra casa! OSVALDO : ¿Acaso antes no querías
que me vaya? ANA : ¡Con ella, no solo! OSVALDO : Escúchenme bien: ¡No quiero
tener más nada que ver con ninguna de ustedes ¿Está
claro? ¡No me quedan cincuenta años! ¡Serán
más o menos veinte... y esos veinte los quiero
vivir en paz! ¿Entienden? ¡Es lo único
que espero para el resto de mi vida! ¡¡Paz!!...
¿Aprender a convivir, a esta altura, con dos locas
como ustedes? ¡¡Nooo!! ¡Me voy... a
vivir tranquilo los días que me quedan!
(PAUSA. SIGUE JUNTANDO LA ROPA, ANA MIRA A MAGDA CONFUNDIDA) ANA : (A OSVALDO) No pensarás... que me
voy a quedar con ella. ¿No? OSVALDO : ¿Por qué no? ANA : ¿Qué estás diciendo? OSVALDO : ¡Si es lo que quieren! ¿Qué
te hacés la sorprendida? ANA : ¿Qué es lo que queremos? OSVALDO : ¡Quedarse las dos solas! ¿O
no? ANA : ¿Cómo podés...? OSVALDO : ¿Te creés que soy estúpido?...
¿O ciego y sordo? ¡Decime! ¿Qué
te creés que soy? ANA : ¿De qué hablás? OSVALDO : ¡De ustedes dos, tocándose
y acariciándose... (SEÑALA LA SILLA DONDE
ESTABA ATADA ANA) Como si yo fuera... no sé, un
fantasma o no existiera! ANA : ¡Pero si estaba atada, amordazada...
y ella me amenazaba con la aguja! ¿De qué
hablás? OSVALDO : ¿Y después cuándo
te empezó a masajear? ANA : Quisiera que te quedes... (ANA LE ACARICIA
LA CARA) ¿Junto la ropa?... (OSVALDO ASIENTE. ANA
COMIENZA A RECOGER LA ROPA DEL PISO, MIENTRAS EL LA MIRA.
DESPUES DE UN MOMENTO, ANA SE YERGUE Y MIRA A OSVALDO)
...Osvaldo... OSVALDO : ¿Qué?
(PAUSA) ANA : Yo... ¿qué soy para vos? OSVALDO : ...Mi compañera... ANA : ¿Y qué más?
(PAUSA) OSVALDO : ...Mi amor.
(ANA SE ACERCA Y LO BESA TIERNAMENTE) ANA : Te quiero tanto...
(OSVALDO LAGRIMEA Y ELLA LE SECA LAS MEJILLAS. PAUSA) ANA : Estás triste... (OSVALDO LEVANTA LAS
CEJAS, SIN SABER QUE RESPONDER. LARGA PAUSA. SE MIRAN)
¿Justo hoy cumple años?... (OSVALDO ASIENTE)
¡Qué manera de celebrarlo! ¿No?...
(OSVALDO ACOMPAÑA CON UN GESTO) ¿Nadie tiene
con quien estar? OSVALDO : Eso me dijo. ANA : ¿Ni parientes... ni... ni una amiga? OSVALDO : Parece que es verdad... ANA : ¿Qué? OSVALDO : Que está sola.
(PAUSA) ANA : (MIRA EL PAQUETE) ¿Una torta? OSVALDO : (ASIENTE) Elegí una que te gusta. ANA : ¿La podrás alcanzar? OSVALDO : (DUDA) ...¿Te parece? ANA : (ASIENTE) Buscala... y decile que venga...
(ANTE UN GESTO INTERROGANTE DE OSVALDO) Tomemos una copa...
por su cumpleaños... (OSVALDO DUDA) ¿No
era lo que quería?
(OSVALDO SALE. ANA VA HACIA EL LUGAR DONDE ESTA EL PAQUETE
QUE TRAJO OSVALDO, LO PONE SOBRE LA MESA Y LO ABRE. PREPARA
LA TORTA CON LA VELITA, PONE UNAS COPAS Y UNA BEBIDA.
MIENTRAS HACE ESTAS TAREAS Y CUANDO YA LAS ESTA TERMINANDO,
SE ABRE LA PUERTA Y ENTRAN MAGDA Y OSVALDO. AL VERLOS,
ANA PRENDE LA VELA Y MIRA SONRIENTE A MAGDA) ANA : (A OSVALDO, DESPACIO, CON UN GESTO) La luz...
(OSVALDO APAGA LA LUZ. EL ESCENARIO QUEDA ILUMINADO SOLAMENTE
POR LA VELA. MAGDA Y OSVALDO SE ACERCAN A LA MESA. A MAGDA)
Pensá tres deseos (PAUSA. MAGDA MIRA A OSVALDO
Y A ANA DETENIDAMENTE. LUEGO, APAGA LA VELITA)
FIN
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