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del Pueblo
“ Cuando El miraba a los hombres ellos se daban cuenta de que El estaba detenido con sus ojos en el fondo plano de sus espíritus”
Roberto Arlt, Ergueta en Temperley,
Los Lanzallamas.
Texto editado en el 2007 por el Instituto Nacional de Teatro, con el título “Carnicería argentina” junto a los autores: Carolina Balbi, Mariana Chaud, Ariel Farace, Laura Fernández, Santiago Gobernori y Susana Villalba.
Dicho proyecto fue ideado y coordinado por Luis Cano.
Ficha técnico artística
Intérpretes: Gabriel Fernández
Vestuario: Mercedes Arturo
Iluminación: Alejandro Le Roux
Diseño sonoro: Cecilia López, Manuel Sahores
Realización escenográfica: Eduardo Ramoni
Fotografía: Tatiana Sandoval
Diseño gráfico: Santiago Franzani
Asistencia de dirección: Ana Laura Urso
Prensa: Claudia Mac Auliffe
Producción ejecutiva: Hernán Casabella
Puesta en escena: Julio Molina
Estrenada en el Teatro La Carbonera – Caba - el 2/10/09 – reestrenada en el Teatro del Pueblo – Caba – el 7/3/10
La imagen fue un fusil llorando
El suboficial debería haberme hecho algo antes de dejar la penitenciaria
no sé
haberme cortado las uñas de la mano derecha a modo de despedida pienso ahora
quitado algo de mí a cambio
trueque que quede
que no vaya por fuera de aquellas paredes gruesas
ladrillos húmedos de llanto contenido
hasta por la fuerza
pienso ahora
quitarme un pedazo de aquello en los frescos minutos pasados
yo acababa de ver
PROHIBIDO REIR
colgar un cartel debería aquel edificio portar
del ver hace muchos días ya
hablo
Refregarlos ponerlos en remojo
sal y lavandina
el tiempo que haga falta
mis ojos
vieron lo que vieron eso es todo
una nota más me repito
con los ojos cargados de lagañas rojas igual que ese hombre apestado de fiebre
manchones diseminados en zonas precisas y no tanto
zonas rojas en varias partes
El tiempo
LOS OJOS
quitar lo que vieron quisieran
ellos
yo
lo transcurrido
DUELEN
hace tiempo
punzadas
acá
cargados ojos
costras lagañosas verdes
viraron en rojizas lagañas
no permiten sentarme frente a la vieja pero precisa máquina de escribir
una sola letra más no pude
ni una
para adentro estoy
las imágenes son mas mías que para el resto ahora
un cronista
eso
el oficio de ver para otros
pensé
SIEMPRE
mi mujer también comparte
llamándome por mi nombre de pila decía que era segura tarea de escritor formulando algo
concreto en lo económico familiar
en la escritura misma
de tanto encargo editorial
salario por nota
basta de divagues
simple
sencillamente
ir
MIRAR
mirar bien
posarse en el hecho
punzadas fotográficas
pensar luego
con la cabeza cargada de información
pensar
exprimir las imágenes de manera práctica
sentarme
REDACTAR
tarea concreta
muy concreta
realizada para futuros dedos concretos de ciudadanos concretos
husmeando luego cual caranchos zambullidos en páginas
sobre la negra tinta concreta
de algún diario concreto
por monedas concretas comprado
manchas que se disgregan en días de lluvia
manchones rojos en la ropa de aquel hombre desvendado a pedido propio
por exigencia casi
VI
todo en orden concreto
establecido
clasificado
aquel hombre inflado
OJOS ENFRENTANDO
pecho y convicción inflados
VIVA LA ANARQUIA
de su boca un grito
el último
con mayúscula ANARQUIA
con letra roja salida de una morada boca más roja aún
no mas luz por delante
no la tolero
intenta taladrar los costrones de mis ojos
la quito
de un solo movimiento
así
la percibía en mi piel como otro
en la oscuridad de mi oscuridad
todo se multiplica
haciéndolo mas leve
listado de aquel hombre al ingresar a la penitenciaria
listado anoté
anote
UNA VOZ SONO
rebotando en el decir de lo ajeno:
el reo viste
camisa de seda fina
porta
una libreta con algunas notas a modo de poema
un lápiz con la punta perfectamente afinada
un reloj con cadena marca... no se alcanza a leer
acá también hay una boleta de compra de la casa Gatti Chavez
es de la camisa
lleva
pantalón oscuro
zapatos finos
abotinados
negros
de procedencia... tampoco se alcanza a leer
se le retiran los cordones y cinturón que quedan fuera del reo
se omitió el dinero que llevaba
no lleva dinero
por supuesto
dijo
otro
riendo luego
castañeteando los dientes cariados involuntariamente
rebota aún la risa de muñeco maldito contra alguna pared
lo sé
casi lo escucho
ahora
mis manos
palmas apoyadas en la sien
hundidas las siento
los zapatos y lo de dentro
entrecruzados
codos clavados a la mesa me encuentran un momento antes de la madrugada
otra vez voz
mi mujer sobresaltando mis músculos
mi mujer
mis hijos
mi casa
mi familia
todo muy privado
anda
acostate
ya va a amanecer
señala su sonido
esto ocurre diariamente desde que...
tampoco eso puedo
del dormir descansando en lo profundo hablo
recuerdo a ese hombre no ser atendido por un médico de la penitenciaria
ni uno se le acercó
ni siquiera sabíamos yo y el resto
cuatro
conmigo cinco
periodistas que cubríamos la nota
Gauna de La Razón
Álvarez de Ultima hora
Enrique González Tuñón de Crítica
Gómez de El Mundo
CUÁNTOS BALAZOS ENCONTRARON EN SU CUERPO
CUANDO LO CAPTURARON
baleándose
con varios azules en la calle Sarmiento a veinte metros próximos a la avenida Callao
no sabíamos
el informe policial tampoco
ARMADO A LETRA
arma no
ojalá esto último al menos
armado de tinta
como la nota que tuve que corregir creo que cuatro veces
recién la quinta aceptada por el director
en conformidad y complacencia mía claro
cobarde
ENFRENTÓ SOLO LA SITUACIÓN
ESCUDO DE CUERPO PROPIO
llueve mucho ahora
golpe de sonido seco
mojado
latoso
balazos del cielo
truenos parecidos
aquella noche del fusilamiento llovía mucho
el adoquinado de la galería por donde lo llevaban devoraba las bujías bajas a modo de
puente
sonido de hierro proveniente de sus tobillos
sumatoria de adoquines y roce humano
como ante último concierto
palabreríos
sonando en artículos legales
muchos
al llegar al sitio de la ejecución que Severino Di Giovanni escuchó hasta con respeto
solemne
cosa seria morir
seguían las palabras como un rezo sin Dios
para él
que no creía
legalidad para un anarquista
que sin razón tan absurda
escuchaba asintiendo pensé
pero pensando en otra cosa lejana
en las ideas blandas de publicaciones esparcidas con el dinero robado a la burguesía porteña
o tal vez en ella
hermoso amor
lo único que tal vez fue suyo
por momentos
recuerdo
fragmentos epistolares
de memoria escrita en mi cabeza tengo
"Amiga mía: tengo fiebre en todo mi cuerpo. Tu contacto me ha atestado de todas las dulzuras. Jamás como en estos larguísimos días he ido bebiendo a sorbos los elixires de la vida".
"Te dije, en aquel abrazo expansivo, cuánto te amaba, y ahora quiero decirte cuánto te amaré".
"Sé el ángel celestial que me acompañe en todas las horas tristes y alegres de ésta, mi vida de insumiso y rebelde".
HOMBRE CON OJOS SOLDADOS POR LAGAÑAS ES UN RESUMEN PERFECTO
un nuevo lenguaje a inventar
de eso se trata
diariamente
no para de tronar
solo escucho
hoy llueve tanto fuera
dentro de la casa
de mis ojos para adentro
toco mi rostro
YA CASI NO ME RECONOZCO
es así
necesitamos mirarnos al espejo para no enloquecer cotidianamente en el olvido de nosotros
mismos
filas
hileras de efectivos
carabinas
taco y suela de botas sonando
culatazos de máuseres contra el adoquín
gorras
casquetes
insignias de menor y mayor rango
botones dorados
en puño y saco
hebillas de cinto doradas también
chaquetas
pantalones
correajes de cuero lustrosos sobre los torsos
pistolas en la cintura
cargadores
sogas para atar al convicto
bastones de golpe corto y largo
esposas
que no falte nada en la lista
ni en la de ellos ni en la mía
mecánica manera de seleccionar datos organizados en forma escrita de informe
informe de detal
de libracos de tapa dura
inmensos almacenadores de tanta burocracia armamentística
cómo hace un hombre
YO
yo en este caso
para volver
mirar y ver una caliente copa de coñac entre sus manos
dibujada entre sus dedos
alzar a su hijo
treparlo en la sonrisa voluminosa que la voltereta da
ver en la penumbra el cuerpo de su mujer cada noche
mirar un árbol
una estación de servicio
una hormiga
una foto de cuando joven
una mirada perdida en un tranvía de algún ser desconocido y ampliamente hermanado en lo
ciudadano
ver humear una suculenta tortilla a la española servida en otoño en alguna fonda Madrileña
cómo
recuerdo el primer informe leído sobre expropiadores
sin experiencia previa alguna en el hecho
así empezaron su accionar
con diferentes posiciones entre los bandos anarcos
sobre lo correcto y no de dicho procedimiento
luego
los bandos internos sabrosearían debates hasta entrada la madrugada
en algún sótano cercano a la ribera
con mucho humo recortando figuras de sacos gruesos
gastados
pelotitas de lana en los puños
pulloveres con pitucones
gorros y gorras
bufandas escamoteadoras de posibles “no ser visto”
envueltos todos en humedad que cala y enseña de manera rápida
esto de la pertenencia clasista
hombre caminando a tranco gigantesco
primer planteo
automatizado en la desesperación misma de su acción
sin rumbo claro
caminando
caminando iba nuestro primer modelo de anarquista en acción
agigantados los pasos sin llegar a ser carrera
del primer expropiador argentino se trataba
a los tiros
como un ventilador de paleta ancha iba
hiriendo a un policía en un ojo por la balacera desatada
quedándole colgando el ojo
en muñeco siniestro se transformó
taponado por la sombra del ramaje
nuestro anarquista
entre la escasa luz del espectáculo casi circense quedó
el policía segundo
el otro policía
el que iba con el policía baleado en un ojo
hirió a un vecino de rebote
rebote de bala dio en el pecho
y sien
dándole muerte
dos tiros bien recibidos por aquel curioso cuerpo
por chusma murió
refuerzos llegaron para reducir al
maleante?
signo de interrogación lleva la última palabra
finalmente lo prendieron sin ninguna bala más por tirar
envuelto en la penumbra de un pequeño jardín delantero de una típica casa del barrio de
Devoto del mil novecientos veinte y pico
es tiempo de prender un cigarrillo
como en plena nota escrita
lo hago
lo fumo
me esfumo
si fuese posible hacer lo mismo con la materia memoria
materia imagen
materia sonora
la idea libertaria renace
yo viéndolo permanentemente de mí para adentro
su figura
aquí
ME VUELVO A MORIR EN ÉL CIENTOS DE VECES
todos los días
a cada rato
a pesar mío
hasta dónde un humano puede soportar lo mismo multiplicado por otros
llamar al resto
a los otros podría
a los que compartieron aquello conmigo en nombre del periodismo argentino
corresponsales morbosos
ojos emocionados de morgue estábamos
fondillo de los pantalones con olor a muerto
a muerte
ballenitas de las camisas entrecortadas
porque seguro alguno
mas de una vez quizás
lo utilizo como descarga oculta ante el no saber de su mano
de sus dedos inquietos
especie de niño neurótico
él
él allí
sólo
esposado
engrillado
no vendado los ojos
él viendo
fusilado
rematado
nosotros
DE ÉSTE LADO
sirvientes mansos contemplativos
de la práctica carnicera
ejecutoria
materia trozada ante nosotros para deleites de lectores columnistas
contenemos el aire
no hace falta respirar
aire de todo el sitio fue inhalado por el cadáver ya
alguna arcada disimulada en vientre que se retuerce
compartiendo por la proximidad lo que al otro vientre al ser resquebrajado de bala le
sucedió
para desayunarse él con su propia muerte
Qué siente un ser humano ante el umbral de eso
de su muerte
Entenderá la elección misma de la vida
de la muerte allí en él
el creer la disponibilidad de uno
ante semejante situación
ideología escrita en su propia piel
balas silbaron melodía de destrozo en su cuerpo
concierto de músculos y membrana resquebrajados
a modo de epilogo
de prologo mitológico
relato orgánico por Severino Di Giovanni establecido
bala entrando en la carne con beso de punta que luego revienta tejido
dejando ventanas abiertas que derraman sangre
cuerpo propagó inquieto su agonía
proximidad de médico aconteció
responsabilidad de ciencia
relata junto a él lo que a todos
no respira
no respira
no respira
quieto su cuerpo finalmente está
hoy
él
Severino
o Di Giovanni
fantasma rebotando internamente sobre las paredes de mis huesos
Queres una pastilla. No le dije no tengo. El chico me dijo: no, yo te ofrezco a vos, no te hagas problema, tengo noventa, noventa, noventa dice la caja, mira, insistiendo su voluntad de ser aceptado, sonido de las pastillas en la caja, como un eco en mi dejarme.
cierta idea de lo crónico
cuánto en mi mirada clínica falta
cuánto
mirada que enciende lo que sí
lo que no
mirada clínica a eso me refiero
al tocarme el párpado seco saliendo lo que por detrás está latiendo
ahí
allí
latiendo está
debería escribir
escribir sin más
uñas de los dedos de la mano levantadas
martillazos de teclas dadas
escribir
sin preguntarme
a la sombra o a la luz de mi cabeza
chorreando por los dedos
uñas despellejadas
ALMA DADA VUELTA
sin más que escribir como respiración misma frente a este mundo de mí para adentro
como aquella sirvienta de poca luz regada
antes de partir bajo los rieles del tranvía
inventó ella historias en su cabeza que dejo allí
flotando
en aquel cuartucho de inmigrante española fregona
para que sea yo y mi costumbre gráfica el que volcase en esto que ya es
“Se deja al margen el fragmento de Los siete locos que el Teatro del Pueblo escenificó en 1932 con el título de El humillado, esa producción se inicia con 300 millones, obra representada en julio de ese mismo año por el conjunto de Leónidas Barletta”
POR OBRA Y GRACIA DE LA PALABRA ESCRITA
procedimiento maléfico para salvarnos del caos o hundirnos en el mismo para no regresar
...nunca
Recuerdo
esa abuela riendo para mí
con la cara extendida en la red del pelo
de voz suave se dice por quienes me acompañan
ella se dijo a ella
llamándose
EL VIENTO FUE TESTIGO DEL ACORDE QUE ACOMPAÑA
ahora cementerio
el cementerio es nuestra historia hecha
mármol
bronce
tierra
no hay hoy sin su observación escalonada
solo la muerte me ha de reunir con ustedes
pero él
murió mucho antes
Un señor dice:
YO CON OJOS DE MUNDO
veo
un espectáculo maravilloso se despliega ante los ojos del mundo
los míos
repicando galera de copa en su mollera
divertimento gratuito para algún burgués imbécil
dando saltos
esquivando charquitos de agua y sangre mezclada con lágrimas de hombre
hasta... emocionado diría yo
le pregunto:
eh
usted
si usted caballero
emocionado está
respondió:
no de ningún modo
la emoción es otra cosa sabe
acto irrepetible
intraducible
la emoción es a tontas y a locas
propio de un ojo exultante
UN OJO QUE SABE
preciso en su brillante saber
comprendiendo que jamás nunca este espectáculo podrá ver otra vez
lo sabe
el ojo lo sabe
por eso
solo por eso estalla
revienta en segundos
se da vuelta de emoción
quedando del otro lado de la pantalla de cine
el acto
queda totalmente develado
sin eso
dígame
me dijo:
qué queda del seguir soportando
qué medida de respiración posible
espantapájaros sin pasión
un simulador ensombrecido de tanto sí
obediente al máximo del ser
por supuesto
TODO ESTO NO ES GRATUITO
no
de ningún modo
queda:
OJO REVENTADO EN ESA MESA
que se ve
precio de mercado establecido por fuera del hombre
ojo picado en un mármol
exhibición al mundo
como tantas otras
frió consuelo de soporte
para éste
mi único ojo desmembrado de lagañas
parido por esta mano que lo arranca
ASI
para dejarlo por fuera del resto de lo que queda acá
cuerpo parado frente a ustedes que comprenden todo
decisión
salida gruesa
sacar el otro
el hermano
el de al lado
el compañero
el vecino
el otro ojo
OJO PARIDO POR MI MANO AL MUNDO
única versión luego de lo que vieron
especie de Edipo porteño
combinación descentrada en tiempo
distancia
Grecia a Buenos Aires pero de otra época
ahora sí
es posible instalarse en algún lugar
en algún no mirar más de lo que vi
del cuando cediesen lagañas
es lo que el libro contable del enemigo pide
ya lo tienen
un cuerpo ha sido acribillado
por supuesto
no les alcanza
no es suficiente aún
impulso anarquista multiplicado
dirán
vienen por más
lo sé
los huelo
hasta con la nariz tapada
ya no los miro
no hace falta
no
ES MI VENGANZA DE PERIODISTA ASALARIADO
Fuentes:
Roberto Arlt, He visto morir
Roberto Arlt, Los Lanzallamas, Ergueta en Temperley
Osvaldo Bayer, Expropiadores argentinos
Severino Di Giovanni, fragmentos epistolares a su novia |