| Schultz |
Santiago Gobernori |
| Bieler |
Laura López Moyano |
| Steger |
Mariana Chaud |
|
| Diseño de iluminación |
Matías Sendón |
| Escenografía |
Marina Sabaté |
| Diseño de sonido y música original |
Hernán Kerlleñevich
Pablo Chimenti |
| Voz en off |
Thomas Hagedorn |
| Fotografía |
Agustina Tato |
| Operador técnico |
Juan Manuel Noir |
|
| Asistencia de dirección y producción |
Paula Domenech |
|
| Dramaturgia y dirección |
Matías Feldman |
|
| Sala |
Teatro Abierto |
|
|
|
La memoria es una construcción mental
mentirosa de algo que creemos ocurrió.
Tres agentes y una misión que no está clara.
Un puzzle psicológico.
Un policial negro... muy negro.
Uno de los agentes reflexiona: "(...) Lo que pasa es que los humanos, los civiles, tienden a ver las cosas según estructuras de pensamiento muy básicas. Tienden a cerrar, a unir los puntos que se presentan en su realidad. Sin dejar de remarcar que esa "realidad" no es más que un recorte de algo imposible de aprehender, de abarcar por ellos, por su propia condición de humanos, de civiles. ¿Entendés? El problema es la soberbia. El humano, el civil, cree que eso que construye es la "realidad", y no es más que imaginación. Un mundo de fantasía creado y en el que creen profundamente con una fe asombrosa. Todo es fe. Es así. Por ejemplo la memoria. Todos cambian la memoria según su conveniencia. Creen haber vivido cosas que lo forman como personas. Creen haber vivido una infancia, tienen fe de haber vivido lo que su memoria construye como pasado. Y cuando ese pasado, ese castillo de cristal se derrumba; se desploman y no son más que dudas. Dudas horrendas, eso sí. Y no pueden vivir con eso. Bueno, no me quiero ir del tema (...)"
|
|
Agradecimientos:
Tatiana Saphir,
Pilar Gamboa,
Reina Fainberg,
Leonardo Feldman,
Cintia Fainberg,
Claudio Ragnau,
Marianela Rodríguez,
Guillermo Valdéz,
William Prociuk,
Elisa Carricajo,
Walter Jakob,
Maximiliano Méndez,
Javier Daulte
y Rafael Spregelburd.
|