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Orden alfabético
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La Novia
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El Amigo
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Escenografía y vestuario
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Graciela
Galán
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Diseño de luces
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Graciela
Galán
Roberto Castro
Gabriel Caputo
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Fotografía
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Magdalena
Viggiani
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Prensa
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Walter
Duche
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Operador de luces y sonido
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Ramiro
Agüero
Lautaro Graciosi
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Asistente de escenografía
y vestuario
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Gabriel
Caputo |
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Asistente de dirección
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Manuel
Longueira
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Dirección
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Roberto
Castro
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La
Argentina atada
"De pies y manos"
Texto perteneciente al período canónico
de la textualidad de Roberto Cossa, "De pies y manos"
(1984), se organiza a partir de la refuncionalización
de un procedimiento propio del teatro del absurdo y que
aquí es empleado para probar la tesis realista:
la reiteración y el aplazamiento de la acción.
Este artificio expresa, entre otras cosas, la "muerte
simbólicas' del intelectual de clase media, el
derrumbe de la familia y la amistad tradicionales. Sus
vínculos cristalizados indican algo peor que la
diáspora: la repetición mecánica
de hechos y palabras que encubren todo aquello que a los
personajes no les conviene recordar ni mencionar.
Como una suerte de macrocosmos de los actores de nuestra
vida política actual, los personajes del texto
son parodias denigrativas de los roles que les ha impuesto
nuestra vida social. Así, "la madre",
el amigo", "la novia", el profesor
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idealista",
se convierten en esperpentos que dan sustento a traiciones,
agresiones y conciliaciones que llegan hasta niveles que
los acercan al artificio y al sistema de personajes expresionistas.
En esta situación, el protagonista -Miguel- expone
su drama autobiográfico y confesional, en medio
de un constante desdoblamiento entre su entrega a "la
vida sensata" y su rebelión contra ella, que
invariablemente termina con su capitulación a los
"mandatos sociales".
Todo esto está al servicio de probar la mencionada
tesis realista: la Argentina y su clase media como pura
cristalización histórica y social, condenados
a reiterar hasta el cansancio los gestos y los mitos del
pasado, como remedo de algo que, para peor, nunca fue
como nos lo enseñaron en la escuela.
Para Cossa estamos atados "de pies y manos",
y está en nosotros la posibilidad de desatarnos.
Osvaldo Pellettieri
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