| Elenco |
Marta
Degracia |
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Mónica
Estévez |
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Cecilia
Labourt |
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| Escenografía |
Stella
Maris Iglesias |
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| Dirección |
Eli
Serebrenik |
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| Sala |
Teatro
Abierto |
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"Descubren
la magia de las pequeñas cosas cotidianas, rescatan
aquello que en la rutina diaria nos echa en cara nuestra
humanidad y nos grita lo bello de estar vivo." (?).
"XSalir. com"
"Hay pocas oportunidades de acercarse al mundo de
la sensibilidad femenina, despojándose de superficialidades,
clichés y estereotipos. También es poco
frecuente que eso mismo ocurra vertido sobre una estética
coherente, capaz de develar el aspecto más tierno
de la mitad de la humanidad. Una apropiada e intencionada
selección de su producción literaria, autoconfesional,
es lo que realiza y pone sobre el escenario Eli Serebrenik.
El resultado, sutil, hipersensible, no se cierra en la
convocatoria a sus pares, las mujeres. Pocas cosas pueden
hoy resultar tan perturbadoras y reveladoras, como ese
asomarse a la profundidad del alma femenina. Serebrenik
observa el mundo de lo cotidiano desde una posición
inmediata, que lo vuelve desconocido.
Esta creación observa la vida, la existencia, como
espectáculo único. Se acerca a ella desde
lo singular y obliga a quien la acompaña en su
aventura a andar por entre las palabras y los hechos con
una actitud abierta, estremecida de
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descubrimientos prodigiosos. Haciendo al cabo suponer
que no hay un mundo único sino mundos posibles.
A la manera de los exisencialistas, la autora observa
lo plural desde la excepción y no desde la norma.
La estructura dramática que la propia Serebrenik
tejió para desplegar sin violencias su frágil
materia, despierta reflexiones inmediatas entre mujeres.
Para ello echa a mano a tres actrices de diversa edad
cronológica pero de similar registro sensible.
El trío en cuestión está formado
por los matices de Marta Degracia, Mónica Estévez
y Cecilia Labourt, todas dueñas de momentos sinceros,
en los que las palabras de Serebrenik hallan resonancias
hondas del propio reconocimiento interior. Degracia
posee la voz más sugestiva y matizada. Ella y
sus compañeras de ruta, cada una eficaz suscriptora
del pensamiento y sentir de la poeta, entregan su propia
capacidad para con-padecer con Serebrenik.
En lo visual, la discreta acción significante
orquestada por la autora es económica y esencial.
Sutil para encadenar sin distraer, con el empleo cómplice
de los sonidos, las posibilidades moldeadoras de las
telas, para armar y desarmar su sugerencia eventual.
Celebración, puede verse en el Teatro del Pueblo.
Luis Mazas.
Semanario "Esto que pasa".
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