"La
piedad nos diferencia de las bestias" Afortunadamente
alguien fue capaz de emitir un pensamiento. O de adoptarlo,
que es un sucedáneo de parir uno mismo.
"La piedad nos diferencia de las bestias" Y
ese pensamiento no es tan solo la descripción de
un hecho objetivo, aunque sea también un hecho
objetivo. Es una toma de posición, una postura
ideológica. Un presupuesto ético: hay que
fomentarla. En esta época tan impía, hay
sentimientos que unen a los hombres: la piedad es uno
de ellos. El miedo, la ambición, la competencia,
el egoísmo, la xenofobia, son los que los separan.
"El hombre es un lobo para el hombre" es otro
pensamiento, y ambos forman parte de la verdad última
de lo humano. Y hay que elegir qué postura combatir
y cuál alentar. Exigen un compromiso, una toma
de posición.
Si los personajes de esta pieza se apiadaran, Mono amaría
a Rubén, y Rubén amaría al Mono.
Pero no lo saben. A lo mejor lo descubren al final.
Hay gente que no sabe ciertas cosas, y es comprensible:
no han podido acceder a un nivel superior de pensamiento.
La pobreza, la falta de educación, la hostilidad
de un medio... Pero hay otros que si lo saben. Lo sabemos.
Esto nos hace responsables.