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Es casi un lugar común el hecho de
que la crítica, al aludir a la obra de Oscar Viale,
haga hincapié en el manejo del lenguaje. El mismo le
otorga una importancia relevante: "Lo trabajo con especial
cuidado -dice,1- tratando de sacarlo del
lenguaje simple y llano de la calle (...) en este aspecto
vuelco mi experiencia actoral pues cuido que las palabras
se articulen naturalmente y no ofrezcan dificultades
para decirlas. En muchos sentidos hace largo rato que
estoysaliendo del naturalismo; es un estilo que no me
interesa como tal, pero no obstante estoy conservando
el lenguaje como elemento de comunicación total y cabal
entre el escenario y la platea. El lenguaje sigue siendo
un puente de unión, que no sé si algún día destruiré,
pero por ahora la direccionalidad de lo que digo se
apoya en él". Como lo han hecho nuestros dramaturgos
desde las primeras manifestaciones de un teatro popular,
Viale recrea en sus rasgos esenciales el habla coloquial,
las modalidades propias de sectores sociales o grupos
generacionales. Sin embargo, más allá de ese factor
-que bien podría considerarse una constante de la escena
argentina si se dejan de lado expresiones más infrecuentes
como las de un teatro mítico, poético o histórico- llama
la atención en Viale otro lenguaje, distinto del verbal,
el lenguaje dramático.
Narración cinematográfica
Frente al desarrollo lineal, según
un orden cronológico-causal de las situaciones en obras
como Chúmbale (1971) o Camino
negro (1983), o la articulación en sketches,
así El grito pelado (1966) y La
pucha (1968), hay en la producción de este
autor piezas con cortes, fracturas, traslados espacio-temporales,
piezas de una sintaxis fácilmente asociable con la del
lenguaje cinematográfico. Lenguaje dramático, entonces,
que puede lugarse al lenguaje del cine. Esto no es nuevo,
ni se origina en nuestro teatro. El montaje técnico
y la mezcla de formas espaciales y temporales del cine
se funda, en la opinión de A. Hauser, en el nuevo concepto
del tiempo, cuyo elemento básico es la simultaneidad
y cuya esencia consiste en la especialización de los
elementos temporales. "En ningún otro género -afirma
Hauser,2- se afirma más impresionantemente
que este arte joven, que data de la misma época que
la filosofía del tiempo de Bergson. La coincidencia
entre los métodos técnicos del cine y las características
del nuevo concepto del tiempo es tan completa que se
tiene el sentimiento de que las categorías temporales
del arte moderno deben de haber nacido de la forma cinematográfica,
y se inclina uno a considerar la película misma como
el género estilísticamente más representativo, aunque
cualitativamente no sea quizás el más fecundo".
Son varios
los dramaturgos que podrían mencionarse en lo que respecta
al manejo temporal, pero debido al influjo, al peso
que sobre nuestro teatro han ejercido no pueden omitirse
los nombres de J.B. Prietsley, Thornton Wilder y Arthur
Miller. También en relación a nuestra dramaturgia, aunque
en otro nivel de influencia (simbología de la escenografía
sugerida, psicologismo y , fundamentalmente, el clima)
tampoco se puede dejar de aludir a Tennessee Williams.
los cuatro autores, Prietsley, Williams, Wilder y, en
particular, Miller, dejan huellas insoslayables en la
escena argentina.
El tratamiento temporal en
"Convivencia" y "Periferia"
De la producción dramática de Oscal
Viale, interesan aquí Convivencia,
estrenada en el Teatro Regina el 9 de abril de 1979,
con la dirección de Roberto Durán y escenografía de
Gastón Breyer, y Periferia "fiestavelorio
en un acto" puesta por el Teatro General San Martín
en su Sala Martín Coronado el 2 de noviembre de 1982,
dirección de Alejandra Boero. Las dos piezas parten
de una situación básica análoga: una conversación. A
partir de ella, será una constante ir hacia el pasado
y retornar al presente. Con una intencionalidad que
aproxima la obra al teatro épico, y en esto se diferencia
sustancialmente de Convivencia, Periferia
arquitectura el presente de su acción,3,
en esa charla exclusivamente, paralelamente el espectador
conocerá los hechos del pasado a través de raccontos,4,
y flashes back,5. El avance
de la línea de acción se da sobre el pasado y sobre
el presente simultáneamente; sobre el pasado al ir enlazando
las situaciones evocadas donde hay un desempeño, un
progreso hasta desentrañar un hecho; sobre el presente
al ir ahondando el conocimiento de esos dos personajes
que discuten, que intentan dilucidar y que están involucrados
en aquello que cuentan. No se cuenta objetivamente,
lo contado tampoco tiene una sola forma. En Convivencia,
Enrique y Adolfo, encerrados, cercados por la inundación
que les impide salir de la casa de fin de semana en
la isla del Tigre, discuten y sacan a relucir también
hechos ya vividos. Una primera diferencia: el presente
de la acción en Periferia está dado
por la discusión entre Peluca y Basilio mientras juegan
al dominó en el club, no hay progresos en lo que se
refiere a ese presente hasta el final. Es una sola secuencia
con una situación que se repite: la evocación. Convivencia
tiene en la línea del presente dos momentos:
la pura evocación generada por el enfrentamiento y la
llegada de Tina que al "revolucionar" ese presente,
contribuye al develamiento del pasado. En la secuencia
del presente se insertan los flashes que
también, como en Periferia, van apareciendo
desordenada, caóticamente. En los dos casos el pasado
es una secuencia de escenas alternadas, cuyo orden hay
que reconstruir luego de la lectura.
Los nexos de la narración
El hecho sobre el que se habla en ambas
obras es un hecho trágico, la discusión
se genera a partir de las causas que lo motivaron y
la participación de los protagonistas del presente y
del pasado en el mismo. Véanse las formas introductorias:
Periferia
BASILIO-(Primera
referencia al entorno). Estos inconscientes
saltan y joden sin saber dónde están pisando.
PELUCA-(Asintiendo). Sobre este piso hubo una tragedia
hace una pila de años.
BASILIO-
Sobre el piso no. Bajo tierra.
PELUCA- ¿Me
va a decir a mi? Yo estaba presente.
BASILIO-
Yo también. por eso le digo que abajo.
PELUCA- Fue
a nivel. Sobre el piso.
BASILIO-
Bajo tierra. habían hecho un pozo y todo.
Siguen con
el juego y, paralelamente, van refiriendo hechos: "Ese
pozo apadrinó la desgracia" (...) "Yo digo el sucedido.
Al hacer el pozo, cocinaron la desgracia. Acuérdese".
Importa la constante alusión a la responsabilidad de
cada uno en los acontecimientos.
PELUCA- Yo
no tuve nada que ver (...)
BASILIO-
Lo hicieron entre todos: él, usted y su hermano, que
en paz descanse.
PELUCA- ¿Usted
me vio? ¿Lo vio cavar al finado de mi hermano?
BASILIO-
No los vi. Pero me contaron.
PELUCA- ¿Quién
le contó?
BASILIO-
No me acuerdo, pero me contaron. Y además lo vi al hombre
cuando cuidaba su pocito.
Desde este
momento van a alternar en escena presente y pasado,
nivel de racconto y flashes.
Se producen cambios escenográficos: El conjunto
de jóvenes termina sus evoluciones. La mesa del dominó
desaparece y queda a la vista el foso, en medio de la
escena (...) Tonino está con la cabeza
dentro del pozo, acondicionándolo. Se marca
el tiempo con precisión, esto sucede en 1961, en el
mismo lugar: Basilio, dice el narrador
básico de la obra, con actitud y presencia más
joven se acerca a Tonino... Basilio va a conversar
en el pasado con Tonino y, simultáneamente, en el presente
con Peluca:
PASADO-
TONINO- Tengo una timbrera abajo. La hago sonar.
BASILIO-
¿Y si no funciona?
TONINO- prendo
la linterna, hago señales por la ventanita.
BASILIO-
¿Y si nadie lo ve?
TONINO- (Sonriente)
Y, si nadie me oye, ni me ve...(Se agacha y
levanta una hacha desde el fonde del foso).
Empiezo a los hachazos. Me abro paso con el hacha.
(Basilio
le toma la mano a Tonino y hace evidente que el otro
sostiene el hacha).
PRESENTE-
BASILIO- (A Peluca) ¿Ve? ¡Aquí la tiene!
¡La tragedia empezó bajo tierra! ¿dónde tenía el hacha
el hombre? A ver ¿dónde la tenía?
PELUCA- ¡Qué
importa dónde! Esa no fue la causa.
En Convivencia
los modos de introducción en escena son bastante
similares:
ENRIQUE-
No es verdad, no la nombro siempre (A Aurora) Si nunca
me acuerdo de ella. No sé, ahora me salió, se me cruzó
y la nombré.
ADOLFO- Es
una zambullida en el túnel del tiempo, como hacés siempre.
Vos vivís en el pasado, estás revolcándote permanentemente
en el colchón de los recuerdos.
ENRIQUE-
¿Qué tunel del tiempo?
ADOLFO- Sos
un obituario donde se asientan únicamente hechos viejos,
gente vieja, chistes viejos. Una antigualla viviente.
ENRIQUE-
Será porque soy un tipo reconocido a su pasado.
Y más adelante:
ADOLFO- Estoy
historiando. Y un historiador es un científico, no un
viejo de miércoles. Un historiador puede reconstruir
los hechos, no tiene necesariamente que haberlos vivido.
ENRIQUE-
¿Y qué fue lo que pasó con Tulio y yo, don Grosso? Había
sudestada, hacé memoria, y parece ser que Tulio se negó
a colaborar en el rescate de algunos víveres que habían
quedado olvidados en la cocina de abajo...
Hay más referencias
a lo sucedido allí en la isla el día de la inundación.
Como en Periferia el lugar donde se juegan los hechos
fundamentales del presente y del pasado es básicamente
el mismo; habrá también situaciones que se ambienten
en otros espacios: la casa de Aurora, el club bailable.
El traslado espacio-temporal en esos casos se realizará
por el fundido gradual. Cuando el espacio
de la intriga es el mismo, el paso al flash
back adopta otras formas. En Convivencia,
la primera entrada en escena del pasado la posibilita
una alusión espacial:
ENRIQUE-
Pero, che, qué cosa seria, te digo que no fue un lío,
no fue una pelea, al contrario, yo me porté como un
señorito, le hablé con mucha política. No te olvides
que lo tenía bien manyado a él. Mirá, te voy a decir
lo que pasó: Tulio estaba allí. (Señala una
silla).
Entra
Tulio, que es un recuerdo, acota después, pero que procede
como un ser absolutamente cotidiano...
El recuerdo
se instala, es corpóreo, reproduce las acciones que
ellos indican en el diálogo:
ADOLFO- ¿En
esa silla?...Jamás se sentó ahí, Enrique (Rectificándose).
No, perdón, Tulio estaba tirado aquí en el catre (Lo
señala) como vos hace un rato.
Tulio
se estira plácidamente en el catre.
El flash
back es el tiempo del recuerdo, se pone en
escena lo que está en la conciencia del personaje que
evoca. No son saltos temporales de una historia "contada"
escénicamente por un "narrador" -valga el lenguaje tomado
de la novelística- que no interviene en la acción. Las
dos obras de Viale incluyen el narrador o los narradores-
personajes, y el tiempo del flash back no
es nada más que el proyectar esa sucesión de imágenes
que de a ratos solamente se verbalizan en los raccontos.
la reconstrucción del pasado siempre aparece como una
tarea ardua por cumplirse, siempre también es el punto
inicial del choque:
ENRIQUE-
Estaba leyendo un libro... (Le alcanza uno a Tulio).
ADOLFO- ¿Un
libro de aquí o uno que trajo él?
ENRIQUE-
No me acuerdo. Era un libro (Enrique le alcanza
un vaso vacío que tiene en la mano). leía y
chupaba whisky.
ADOLFO- Aquí
nunca tuvimos whisky.
Existe una
diferencia en cuanto al sentido de la reconstrucción
de los hechos en una y otra obra. En Convivencia
los recuerdos surgen a medida que crece el
enfrentamiento, no hay voluntad, no hay intención de
contar hacia. Todo queda encerrado en el mundo de esos
personajes que van desentrañando. Periferia
se proyecta hacia afuera de la escena. Si todo
comienza por la evocación de dos que entre sí hablan
de una "tragedia", más tarde ese contar tendrá como
interlocutor al público:
PELUCA- (Encarando
al público) No fue así. Las cosas pasaron de
otra manera. Y Basilio lo sabe muy bien. El, como mandadero
de Montiel, estuvo llenándole la cabeza a Vargas, hasta
ue el hombre se nos vino al humo hecho una fiera. (...)
BASILIO-
(Al público) Y justo en ese momento
tan ingrato para Tonino, llegó Montiel.
Presente-pasado
por lo general se yuxtaponen, los personajes transitan
los límites temporales. Como la protagonista de Las
señoritas de Takna de M.Vargas Llosa, la actitud
corporal del actor -según se indica- debe variar de
acuerdo con el mayor o menor peso de los años.
Al igual que en técnicas cinematográficas ya dejadas
de lado (y heredadas por el lenguaje televisivo) muchas
veces el paso presente pasado (o viceversa) se enlaza
por una palabra:
PRESENTE-ENRIQUE-
Me estabas contando cómo fue la entrevista con Aurora.
ADOLFO- Ahora
no tengo tiempo (Se mete en el baño).
ENRIQUE-
(Furibundo) Estos intelectuales
son todos unos vuelteros
TERMINO-ENLACE
Aparece
Tulio cruzando la escena con malla y toalla al cuello
(...)
FLASH
BACK-TULIO- Si eso de intelectual es
una agresión, andate a la puta que te parió-
Véase de
paso en esta escena de Convivencia,
el flash back no ha surgido a partir
de un racconto sino que se yuxtapone
al presente directamente. En un flash back de
Periferia, cuando Tonino queda solo
en escena, se produce un segundo traslado, no
ya hacia el pasado, sino hacia la zona de la ensoñación,
de lo puramente imaginado. El cambio en este caso lo
posibilitan la luz, el cinetismo escénico, proyecciones
y los recursos sonoros: Se escucha suavemente
la música espacial. Por efecto mecánico o en base a
un juego de luces se ve que Tonino comienza a elevarse.
En el panorama se proyecta un cielo oscuro tachonado
de estrellas... Tonino se dirige enotnces al
astronauta ruso.
La memoria: necesidad y dolor
Cabría preguntarse ahora cuál es la
búsqueda de Viale, qué logra con ese particular lenguaje
que arquitectura lo dramático. En primer lugar, no puede
negarse la movilidad, el dinamismo que imprime a la
escena ese juego espacio-temporal constante, insistente:
exige al actor, exige al público-receptor activo que
reordena, rearma junto con los personajes que evocan
desde el presente de la acción. Por otra parte es quizás
obvio señalar el sentido de ese sondeo, de esa indagación.
En los dos casos tiene como resultado el hallazgo de
la causa del hecho trágico: la humillación de Enrique
en Convivencia, víctima de la alianza
entre Tulio (el muerto) y Adolfo, seres desvitalizados,
hipócritas, en actitud arrogante frente al "bruto" que
representa al mismo tiempo la masculinidad, la actitud
vital que no poseen y de la que solamente hablan; en
Periferia, los valores de una sociedad
exitista, que exalta grosera, ridículamente al deporte
y se convierte en victimaria de quienes, como Tonino,
que "mata" a su hijo, entran en el juego propuesto.
La respuesta del público, no pocas veces atribuida a
la presentación de las obras en salas comerciales, podría
explicarse acaso en la atracción que ejerce el dominio
del lenguaje dramático, en el logro de una verdadera
teatralidad. Las citas de Convivencia,
corresponden a los originales del Autor depositados
en ARGENTORES, las de Periferia a la
edición hecha en Buenos Aires, Teatro Municipal General
San Martín, 1983.
1-Antonio Rodriguez de
Anca, "Diálogo con Oscar Viale", en Rev. Teatro, Bs.Aires,
año 3, nº10, T.M.G.S.M., 1983,p.48.
2-Historia social de la
literatura y del arte, t. lll, Madrid, Guadarrama, 1978,
280 sgs.
3-Espacio comprendido desde
el inicio de la acción hasta su desenlace (j.Villegas,
"La disposición Temporal" en La interpretación de la
obra dramática, Sgo. de Chile, 1971, p.92).
4-Traslados temporales
realizados por medio de la palabra (J.Villegas, loc.
cit)
5-Flash back y flash forward.
Anglicismos con los que se denominan, respectivamente,
las situaciones del pasado o las futuras que se escenifican
(J.Villegas, loc.cit)
Buenos
Aires, abril 1987
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